Tecniferio
Violetas de Marzo
Título original: March Violets.
Año: 1989.
Autor: Philip Kerr.
Género: novela negra.
Calificación: suficiente.
Yo no sé si es que tras leer el material disponible de Canción de Hielo y Fuego ya jamás podré volver a disfrutar de un libro o qué, pero ya van 2 seguidos que me dejan bastante indiferente. Para intentar quitarle aire trágico a este hecho tan demoledor para mi existencia, he reinstalado Spotify en el ordenador del trabajo y estoy escuchando el último directo oficial de Ultravox mientras escribo. Aún así, han de creerme cuando les digo que esto va a ser de todo menos bonito.
La novela, 1ª parte de una trilogía que no planeo terminar de leer, está ambientada en la época de los Juegos Olímpicos del Berlín nazi, y narra las desventuras de un antiguo policía, actual investigador privado, en cuyas manos caen casos de desapariciones de familias ricas, y también alguno de altos intereses políticos. Por supuesto, como en cualquier novela de nazis que se precie, no pueden faltar los campos de concentración, aunque no tenga sentido que salgan, o algunos otros anecdatos del imaginario del Reich.
Porque de eso va esta novela, amigos: una colección de datos, muchísimos datos vacíos, hilados de mala manera con una trama estereotípica de novela negra con protagonista mujeriego y alcohólico, bellas mujeres que caen rendidas ante este anti-héroe, y peligrosos enemigos que hacen fintas dentro de otras fintas para hacerle la vida imposible. La sensación que da es poco más que la de una persona que se ha cogido un mapa del Berlín de la época (¡confío en que fuera de la época al menos!), ha apuntado los nombres de las arterias principales, ha investigado un poco cuáles eran los sitios de moda, y luego lo ha unido todo a cascoporro con un mal pegamento, al grito de Me desperté con el sabor de bragas de puta en la boca
. Y eso por la parte más factual, porque si subimos un ligero peldaño hacia arriba, a terrenos un poco más complicados, como la sociología y la psicología, nos encontramos con una serie de repugnantes lugares comunes que es para pegarse un tiro: todos los nazis eran personas que devoraban bebés, todas las mujeres son poco más que marcos para poner fotos, todos los judíos son avaros y viven de timar a la gente en casas de empeño, y eso por no traer a colación el dichoso término Violetas de marzo
, que es uno de esos que, el día que lo aprendes, lo quieres usar a todas horas. Es como si el autor no hubiera leído o estudiado nada. Nunca. Jamás. Si pa' qué, si con eso no se gana dinero.
En definitiva, un nuevo escollo en mi camino hacia cogerle el gusto a la novela negra, compañeros; tengo la sensación que, entre que Agatha Christie se me hace un poco basiquita, y estos autores un poco más modernos no valen su peso en mierda (aunque les reconozco el mérito de que les publiquen), jamás encontraré nada que complazca a mi exquisito paladar en este terreno. No sé, quizá debería probar con las obras de Asimov que caen en los límites del género, o acercarme a alguno de los Sábados Negros de Traficantes de Sueños a que algún experto me aconseje. Mientras tanto, seguiré siendo el dios de la ciencia-ficción y, en menor medida, la fantasía, que Vds. quieren y necesitan como un retrete todas las mañanas.


No sé, muchacho, prueba con James Ellroy, Dennis Lehane o, incluso, El sindicato de policía yiddish de Michael Chabon. No seas agorer.
@Ferio: todo eso que dices es auténtico chino para mí, pero miraré el de los yiddish, que suena muy bien.
A mí me gustó bastante “El sindicato de policía yiddish” (salvo, quizás, el final), aunque si quieres novela negra que no sean los clásicos como Chandler o Hammett te recomendaría el ya mencionado James Ellroy (“La dalia negra” y “El gran desierto”; también “L.A. Confidencial”) o Elmore Leonard (“Coctail explosivo/Jackie Brown”). De nacionales te diría que probaras con Lorenzo Silva (las novelas protagonizadas por Bevilacqua y Chamorro, aunque cualquier cosa que escribe este hombre me encanta) y Domingo Villar (“Ojos de agua” y “La playa de los ahogados”). Y una recomendación muy personal: “La mirada del observador” de Marc Behm. Es… distinta.
Y sí, Facebook se ha comido el tiempo de lectura de blogs :-s
@Ferio: madre mía, compañero, ¡eres todo un especialista en novela negra! Tendré presentes tus recomendaciones para el futuro, ahora mismo llevo unos días atrancado en la lectura de una novela de ci-fi, pero espero poder terminarla hoy.
Y lo del Facebook... Sabes cuál es mi opinión sobre las alienaciones, pero seguimos cayendo.
Si es que no tengo que hacer recomendaciones tan tarde, que luego se me terminan olvidando cosas: los libros de John Connolly sobre el detective Charlie “Bird” Parker.
@Ferio: ¡apuntados!