Tecniferio

Juego de Tronos

2009-12-05 20:54

Juego de Tronos
Título original: A Game of Thrones.
Año: 1996.
Autor: George R. R. Martin.
Género: fantasía medieval.
Calificación: matrícula de honor.

Por alguna estúpida razón, creo que he sido la última persona en la Tierra en leer Juego de Tronos y me arrepiento muchísimo. Tengo en mí cierta reticencia a leer los libros que triunfan entre el público hasta mucho después de que la bomba haya estallado; quién sabe cuándo leeré a Stieg Larsson, por ejemplo. Sin embargo, la presión en este caso en particular ha sido enorme: amigos cercanos, conocidos, compañeros del trabajo, dependientes de tiendas... ¡Todos estaban locos con el puñetero libro! La Razón estaba de su lado, y eso lo sé ahora, que lo he leído, pero antes no lo sabía y no hacía más que procrastinar; sin embargo, ahora ya soy de su religión y no estoy seguro de poder curarme de ello. Con lo bien que vivía uno acostumbrado a esperar la siguiente temporada de Perdidos, y ahora no puedo soltar los libreros para esperar al siguiente capítulo de Tyrion Lannister.

Como a estas alturas todo el mundo sabe de qué hablo, me voy a saltar mi parte habitual de resumen de la trama para decirles lo que más me ha gustado. Es más personal, Vds. se sienten más cercanos a mí ante la subjetividad, yo les doy lo que quieren y les ato en la oscuridad con un Anillo que... Ah, no, esperen, que eso es de la otra saga grande de fantasía. Y no, no hablo de la Dragonlance. Aún.

Para empezar, me encantan la forma y la originalidad con las que escribe Martin. Ya me quedé prendado de sus Canciones que Cantan los Muertos hace años y, aunque el tiempo había ido erosionando la huella de la memoria, ésta resucitó enseguida en cuanto empecé el libro. Pero lo que más me gusta es que no le preocupan las ataduras morales a las que se ven sujetos otros autores que, en la vida real, no han tenido problema alguno con pasarse a la Sociedad por donde no les da el sol. Así, la imagen de una niña de 13 años siendo brutalmente tomada en mitad de una tribu de jinetes como consecuencia de una alianza militar conjuga perfectamente con la historia de unos hermanos que intentan asesinar a un niño para no desvelar su relación incestuosa, o lo que es casi mejor, la forma que tiene Martin de despedirnos de personajes que parecían importantísimos en la trama y que, de repente, se van: ninguna. Como la vida misma, en un momento están aquí y, al siguiente, no. Nadie había tenido tanto coraje y dureza con esto desde hace muchos libros, compañeros.

Por otra parte, también me parece genial la forma de narrar a través de las ópticas de diferentes personajes. Con algunos empatizas más, con otros menos, con otros nada, pero incluso estos últimos te dejan su semilla en la trama para que venga una vaca, defeque en ella y crezca algo lustroso. Y sí, es desagradable, pero Martin también lo es y quiero aprender de ello.

La cuestión es que la mayor parte de la narración parte de los personajes de la familia Stark, casa mayor de la nobleza conocida por su bondad y saber hacer; así, tres cuartas partes del libro se ven monopolizadas por los avatares del Destino de Lord Eddard, su mujer Catelyn, sus hijos Sansa, Arya y Bran, y el bastardo Jon Nieve, ¡y todos ellos tienen algo que aportar a la trama! Claro que los aportes de Sansa, por ejemplo, que es la típica princesita bobalicona que sólo sueña con casarse con un importante caballero, me desagradan más que, por ejemplo, los de Jon Nieve, que es un tío molón y centrado donde los haya y con más gónadas que el caballo de Espartero.

Alternando con estos, vienen las perspectivas de 2 personajes ajenos a los Stark: Tyrion Lannister, probablemente el mejor personaje de todos en mi opinión, un enano muy retorcido e inteligente con una dialéctica maravillosa; y Daenerys Targaryen, la cual, a pesar de arrancar de forma bastante sosa, siendo un personaje muy similar al de Sansa, evoluciona hacia algo maravilloso que espero que tome forma en los siguientes volúmenes. Vamos, es que tiene que hacerlo, porque ese desenlace del libro que todavía me levanta escalofríos cuando lo pienso...

En fin, que tampoco me quiero alargar con algo sobre lo que la mayoría de mis lectores ya habrán comulgando antes y, además, la verdad es que me apetece bastante más tumbarme a darle caña a Choque de Reyes que quedarme aquí, delante de la Nueva Caja Tonta. Sólo me cabe terminar de agradecer a todos los que me lo regalaron por la droga en la que me han introducido, que es fuerte y va a dejar huella permanente. ¡Con lo que me gustan a mí las sagas eternas!

  1. Maese  2009-12-09 16:02  Enlace a este comentario

    Qué alegrón que te haya gustado. Yo lo descubrí también relativamente tarde. Lo bastante como para perderme la última visita que hizo a España. Menos mal que es un gran aficionado al cachondeo y las tapas. No creo que pase mucho tiempo hasta que vuelva.

    Quizá la comparación con Tolkien no es del todo acertada, pero la verdad es que no había habido un relevo a su altura en cuanto a épica hasta que llegó Martin. Y encima como tiene años de experiencia como guionista, maneja los cliffhangers, los clímax y el suspense como nadie.

    Disfruta de Choque de Reyes y ya sabes: no te encariñes con ningún personaje. Por si acaso :)

    @Ferio: la comparación con Tolkien es porque no ha habido más competidores a la altura; la Dragonlance tenía otro espíritu distinto; además, sí que se nota un poco el lenguaje cinematográfico. Ya veremos cómo evoluciona, Choque de Reyes va un poco despacio por ahora, pero no llevo ni 1/4 parte.

  2. MIGUEL ÁNGEL  2009-12-09 18:01  Enlace a este comentario

    Te lo dije, te lo dije… Pues no te queda nada, como aquel que dice, o aquella. Ya verás como se transforman personajes y trama… En su momento me dió y todavía lo llevo en mente con conectar la narración y la presentación de la trama con la teoría del poder sistémica de Michel Foucault. Coincido contigo en que mi personaje favorito en el primer volumen es Tyrion. Posteriormente, incluso me encanta algunos secundarios como El Perro. Tampoco me olvido de Arya y los demás que vendrán. Por cierto, Catelyn es sosa también… Un abrazo.

    @Ferio: la verdad es que ardo en deseos de que algunos personajes se transformen, porque me dan ganas de propinarles una buena colleja a veces.
    En cuanto a lo de relacionar narración y las teorías de Foucault, es algo que sólo tú podrías hacer con maestría; además, yo no soy muy amigo de ese señor, se me hace espeso.

  3. Ricardo G. Yayo  2010-01-07 14:58  Enlace a este comentario

    Si te sirve de consuelo, aún queda gente en la Tierra que no ha leído la dichosa saga de Martin: me niego, me niego, me niego… por lo menos hasta que termine de publicarla ;-)

    ¡Ah! y feliz año.

    @Ferio: eso mismo dice mucha gente, y no sabéis lo que os estáis perdiendo; tras un breve parón, estoy devorando Choque de Reyes y es otra maravilla.
    ¡Feliz 1984!

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