Tecniferio

Michael Jackson

2009-06-26 17:17

El Rey ha muerto, viva el Rey. Con el desafortunado deceso de Michael Jackson por oscuros motivos (más oscuros que su antigua piel si cabe), el mundo del Pop pierde a una de sus figuras más legendarias. Un tío que ha sido un zombi y que ha sido Moonwalker merece mis respetos sólo por ello.

Sin embargo, toda cara tiene su cruz: me gustaría señalar con el dedo lo que están haciendo los medios de comunicación de masas con la muerte de Mr. Jackson, persona que durante los últimos años ha tenido dudosa reputación social y que, además, estaba podrido de dinero. Vamos, que no me viene nadie a la cabeza que tuviera parque de atracciones y zoológico privado aparte de él.

La cuestión es que su foto ocupa la 1ª plana de todos los medios impresos, y no hay medio digital a estas horas que lo haya quitado de su portada; lo que es peor, tampoco las fotos de las fanáticas y los fanáticos llorosos, completamente alienados por la muerte de una persona a la que, como mucho, conocieron de verle a lo lejos en un escenario.

Verán, en 6º de EGB yo tenía una compañera que era una auténtica seguidora del bueno de Jacko. En Educación Física siempre sustituía la reglamentaria camiseta blanca y azul con escudo agustiniano por alguna camiseta negra con la cara (blanca) de este señor, y se pasaba las horas escribiendo sus canciones en hojas de papel para reforzar su recuerdo de las letras. Vaya, era su vida; desde luego, lo era más que los estudios en ese momento, aunque he de decir que no le fue mal posteriormente.

Y esto era en unos tiempos en los que Internet no existía para el gran público, especialmente en este país con particulares ansias de permanecer siempre retrasado. En ese entonces, la gente tenía que tirar de las cartas que te enviaban los clubes de fans, de las revistas que vendían los quioscos, de los fanzines que se hacían, de los programas de televisión... Todo era muy distinto, porque si ahora voy a mi buscador preferido y me da por escribir Michael Jackson, el vómito de respuestas que recibo abruma y mortifica simultáneamente. Vamos, que no pienso hacerlo, porque sé lo que me va a decir ya.

El tema que me preocupa es cómo una persona puede dejar entrar tanto a otra en su vida hasta el punto de llorar por su muerte sin haberla conocido más que por sus obras. Y que conste en acta que Thriller o Beat It estarán con todos los amantes de los '80 como yo hasta que el Sol se apague, pero qué quieren que les diga, de ahí a obsesionarme... Los medios, muchas veces, nos hacen creer que determinadas personalidades públicas sin importancia más allá de obras puntuales son genuinos semi-dioses que orinan maná y defecan platino, cuando ni siquiera sabemos si son personas mejores o peores, o siquiera si valen un pimiento realmente. Lo peor es que nosotros, educados, compramos lo que nos venden.

Por ejemplo, el bueno de H. P. Lovecraft, grandísimo escritor donde los hubiera, en realidad era un racista y un misógino; ¿lloraría su muerte? Probablemente no, aunque sí el fin de sus macabras obras. O en un caso de otro palo: ¿la muerte de un político histórico justifica un panteón y una personocracia demasiado alargada en el tiempo? Me viene a la mente el bueno de Vladimir Ilich, y me pregunto qué pensarán los seguidores de su comunismo centralista estatal de que los historiadores hayan desvelado que, en realidad, fue un crápula gran parte de su vida. ¿Ello convierte su pensamiento en menos válido, o deberíamos obviar su faceta privada y quererle por lo que fue? Pero es que no podríamos quererle sin conocer su vida privada, porque es absurdo: las cosas valiosas que uno hace con su mente son para el beneficio de todos; las cosas perniciosas o buenas que uno hace en su vida privada suelen ser para sí mismo. Lo cortés no quita lo valiente.

En fin, que lejos de erigirme en juez de los vivos y los muertos, sólo le pido a Fletcher, la Percha de la que Todo Cuelga, que nos permita a los humanos educarnos en que nos interese más nuestra vida propia y las cosas que nos afectan a nosotros y a las comunidades, que a las vidas privadas de terceras personas individuales. También le pediría que el pueblo estadounidense fuera suficientemente inteligente como para solicitar la expropiación de todos los bienes pertenecientes al difunto para, en lugar de entregarlos a la familia, que debe tener dinero a mansalva, poder reutilizarlos en bien de toda la nación y que a los de abajo no nos quede el amargo regusto de seguir manteniendo a grupos de parásitos que viven de las rentas propias y ajenas. Qué bonito es soñar.

Por lo demás, ¿alguien se ha enterado estos días, con tanta tontería, de las cosas realmente importantes? Para muestra, un botón. Mientras sus medios nos envenenan el cerebro, sus empresas nos maltratan el cuerpo. Lord, how long shall the wicked triumph on Earth?

  1. Miguel Ángel  2009-06-27 10:00  Enlace a este comentario

    A saber si escribo esto porque he tenido lo que he tenido desde que era peque… Es posible que a los diez años me supiese casi todas las canciones de este tipo… Lo que hace la familia. Y estoy muy orgulloso de ello. Recuerdo alguna mañana de verano en la que me dió por poner el vinilo “Thriller” con unos ocho años. Lo escuché sentado en mi sillón, entero. ¿Fue eso lo que me acercó más a la música?. A saber…
    Desde hace dos días me siento apenado, pero no por el personaje en cuestión, sino por tener un fan tan lleno de respeto y de nobleza en mi vida. Y le miro a los ojos y para él no se ha perdido sólo un mito, o un icono (independientemente de lo que creamos que es lo importante en la vida), sino una ilusión, algo por lo que disfrutar. Así mismo, no nos podemos dejar llevar querido Ferio por la mitología de la prensa amarilla a la hora de acercarnos a un personaje. Usar el humor acerca de lo “blanco” o lo “negro” resulta demasiado sencillo. En cuanto a tu reflexión sobre la muerte de personas famosas, es acertada, pero es una manera de medir y evaluar las inquietudes y gustos de la sociedad neoliberal / capìtalista. Quizá metiéndonos por ahí seamos capaces de mostrarles otro tipo de realidades. Para él fan con el que vivo, no se ha perdido alguien que hace música solamente, quizá, y espero no exagerar (que me lo diga él cuando lo lea),ha perdido un compañero de juegos, alguien que le creaba ilusiones. Así de simple. Pero, efectivamente, hay de todo. Un abrazo Ferio.

    @Ferio: estimado, escribí esto ayer poco antes de que tú llegaras y luego, cuando me contaste esta coyuntura, me arrepentí un poco, pero cuando en mi juventud yo era partidario de no dejar que mis emociones estropearan mi razonamiento, y sigo pensado que, aunque haya excepciones, la desagradable regla suele ser la alienación popular en contraposición a la persona que se lo toma de forma más sana.
    E incluso yo diría algo más: la ilusión no tiene por qué morir con el artista, y siento decir, además, que todos creemos saber que, en los últimos tiempos, el bueno de Michael no era precisamente un ejemplo a seguir. Sus desagradables causas tendría, pero yo prefiero quedarme con las obras, y que sus interioridades particulares y oscuras se las queden los artistas. ¡A mí no se me puede definir sólo (ni en lo bueno ni en lo malo) por las perlas que suelto por aquí!
    Abrazote, te veo esta semana, o eso espero, que ayer me supo a poco.

  2. Maese  2009-07-01 11:48  Enlace a este comentario

    Creo que hay que diferenciar vida pública y privada, y que sí se puede admirar una obra por muy polémica que sea la moral del autor. Mencionas a Lovecraft pero hay muchos más: el novelista Celine, autor de “viaje al final de la noche”, era directamente un nazi, igual que la cineasta Leni Riefenstahl. Ambos son considerados maestros en sus campos y me da igual lo que hicieran en casa mientras sus trabajos fueran dignos y apreciables. Si fueron mejores o peores personas, incluso si llegaron a cometer actos malvados, ahí está la justicia para (en teoría) actuar. Escritores como Thomas Malory o Cervantes pasaron temporadas en la cárcel, así que ya pagaron en vida por sus pecados y no seré yo quien, cuatrocientos años después, reproche a Cervantes el haber evadido impuestos o lo que fuera.

    Con Michael Jackson pasa lo mismo. Fue acusado de delitos que todos conocemos, un jurado le absolvió sin cargos y yo no tengo más que decir.

    Tampoco veo tan raro que alguien sienta lástima por la muerte de una personalidad pública. Imagino que si un fan de Michael Jackson ha crecido con su música, la escuchó el día que conoció a su pareja, o cuando compartió un concierto suyo con amigos o cualquier otro recuerdo importante… al final la obra de esa persona forma parte de tu vida y lamentas que no vaya a haber más obras por parte de ese artista para que te acompañe en futuros buenos momentos. Lógicamente, defiendo este punto siempre que sea dentro de unos parámetros sanos. Las niñas que se suicidaron cuando Kurt Cobain lo hizo (recuerdo la noticia en los periódicos) se pasaron de la raya y ahí ya nos metemos en terrenos preocupantes.

    Lo dicho, dentro de la salud mental, creo que es normal tener héroes. Mucha gente saca lo mejor de sí mismo al verse influenciada por ellos.

    Y respecto a los medios de comunicación, sí, sin duda han exagerado con el aluvión de noticias hasta el punto de casi volverse prensa rosa. Al final son empresas que tienen que vender y el morbo y la carnaza es la via fácil. Eso es lo que me de lástima de todo este asunto.

    @Ferio: hombre, Maese, esa justificación tuya de que no importe lo que hacían en sus casas mientras fueran unos maestros en lo suyo es un poco de doble rasero; a mí me da igual que se folle a los niños, ¡hace unas pizzas de rechupete!. Viene a ser aceptar la Política del que mande, más cuando se impone por la fuerza, si en otros campos es una maravilla. Por ahí sí que no transijo, y menos dejándolo en manos de una Justicia que cada día funciona menos. ¡Es muy fácil lavarse las manos!
    En cuanto a las personalidades públicas, los héroes y demás, no voy a negar que incluso yo tengo un montón de ejemplos que seguir, lo que pasa es que la mayoría de los míos suelen ser personajes de ficción o tan minoritarios que a nadie molesta que fallezcan; pero insisto: no me puede dar pena sin conocerle de cerca y encariñarme la muerte de un ricachón que ha sacado su forma de vida de los sueños de los demás. De hecho, me parece de un parasitismo despreciable. ¡Soy un ortodoxo en este campo!
    Y los medios... Bueno, sólo tenéis que ver la portada de El Mundo hoy o el telediario de La Sexta para encontrarte con una noticia sobre mi trabajo que para qué queremos más; son una lacra tal y como se les entiende.

  3. Maese  2009-07-03 11:29  Enlace a este comentario

    Hombre, igual no me he explicado bien, no quería decir que me diera igual, sino que no afecta a mi valoración de una obra de arte. Si alguien ha cometido un crimen yo siempre estaré a favor de que sea juzgado, pero eso no invalida su trabajo en otros ámbitos. Si la justicia es lenta, parcial y corrupta ya es otro tema, y muy lamentable.

    Ejemplos los hay a patadas, sin ir más lejos, el recientemente encarcelado Phil Spector, un homicida que va a pasar sus buenos 20 años en la cárcel. Lo que no quita que redefiniera lo que es música popular en los 50 como intérprete o productor. A efectos de la justicia, Cervantes era un criminal. Quevedo pasó años en la cárcel. Ovidio sufrió el exilio. Sócrates, Séneca y Boecio fueron condenados a muerte. Rimbaud era traficante de armas. Dostoievsky, un ludópata. Arthur C Clarke, investigado por pedofilia. Roman Polansky y Jack Nicholson también. Chuck Berry ha conocido más de una prisión y James Brown era un maltratador. Jerry Lee Lewis y Edgar Allan Poe se casaron con sus primas, para más inri, menores de edad. Sid Vicious siempre será sospechoso de haber asesinado a su novia Nancy. Etc, etc.

    Del mismo modo, yo abomino de la Iglesia, la pasada y la presente, y de todo lo que dicen y representan. Pero oye, nadie negaría que Notre Dame es una obra maestra o que San Juan de la Cruz era un gran escritor.

    Nuestras estanterías están llenas de libros de personas de moralidad más que dudosa, cuando no cosas peores, amigo.

    @Ferio: me entran ganas de inmolar todas mis cosas e irme a vivir a la montaña; razón no te falta, la verdad. Pensaré sobre ello y esta noche te destrozaré con mi poderosa dialéctica.

  4. Maese  2009-07-03 14:36  Enlace a este comentario

    En realidad me he extendido sin necesidad. Aquí va la versión para los que no quieran leer mi tocho anterior: Todo lo que quería decir es que la Constitución da derecho a un trabajo digno a todos, ya sea dentro o fuera de la cárcel. Y que ese trabajo puede en muchos casos reformar a una persona. Otra cosa es que la justicia sea la patata que es ahora. Simplemente, no seamos extremistas.

    ¿Te has comprado ya Gusanos de Arena de Dune?

    @Ferio: ¿cómo quieres que no sea extremista si te amparas en la Constitución como argumento para todo lo que has dicho? ¿Realmente crees que existe trabajo asalariado digno? ¿Has visto alguna vez a un hombre desnudo, Tommy?
    En cuanto a los gusanos, ¿tú qué crees? La respuesta, en menos de 6 horas en el interior de mi mochila.

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