Tecniferio
Reformismo o revolución
Autor: Alan Woods.
Género: ensayo político.
Año: 2007.
Reformismo o revolución (o Reformismo y revolución, según la edición) es el último libro escrito por el ex-diputado laborista del Reino Unido Alan Woods. Con esta frase tan ingenua y simple, podría resumir lo que cualquier portal de Literatura les diría de la mayoría de los libros reseñados en él, pero más que probablemente les dejaría como estaban al llegar, y me temo que ésa no es la intención de este libro. Subtitulado Marxismo y socialismo del siglo XXI. Respuesta a Heinz Dieterich
, esta obra hace un repaso tremendo y fácilmente inteligible de las teorías socioeconómicas y políticas de Marx, Engels, Lenin y Trotsky, pero lo hace al estilo de las grandes obras de los proto-socialistas del XIX: escribiendo como respuesta a otro libro de otro autor, en este caso el socialdemócrata Heinz Dieterich.
Antes de continuar con la reseña, he de dejar 1 cosa clara: no me considero comunista en ninguna de sus vertientes, y ni siquiera he leído lo suficiente sobre Comunismo como para saber si podría llegar a considerarme uno de ellos; es más, hay varios postulados de los que se encuentran en este libro con los que no comulgo. Sin embargo, simpatizo con el movimiento obrero en sus diversas vertientes, y creo que el viraje hacia un sistema de carácter socialista haría más bien que mal a esta sociedad en la que el Capitalismo se hunde y nos arrastra con él, y ya algunos empiezan a decir que las ideas de Marx puede que no fueran tan malas.
Una vez aclarado esto, prosigamos con la enjundia. Parece ser que Dieterich es defensor del Keynesianismo y esto no sienta bien entre determinados círculos socialistas ortodoxos; pero claro, la verdad es que no me extraña, porque Dieterich dice cosas como que no se puede llegar al Socialismo sin Cibernética (pilar fundamental de sus teorías) o que la solución pasa por poner en los cartones de leche el tiempo que han tardado en producirse. Sé que esto es una simplificación muy burda de las teorías de este señor, pero no puedo ponerme a desarrollar todo lo que he aprendido leyendo este libro porque entonces no terminaríamos nunca. La cuestión es que sus escritos parecen destilar una suerte de buen rollo con respecto a los propietarios de bancos y monopolios que ninguna persona que no esté chupando del bote y tenga 2 dedos de frente debería poder tragar sin dolor. Entonces llegó Alan Woods (el nexo común entre ambos es Hugo Chávez), y cogió las diversas obras de este señor, las comparó con las de los principales teóricos marxistas (incluso con Mao o Stalin), y descubrió que no sólo no tenían nada que ver, sino que Dieterich parece estar más del lado de los que mandan y tienen agarrado el pollo por las patas que de la que gente que siempre termina pagando las crisis económicas y las guerras.
Partiendo del principio marxista de que la Economía es la base de la Sociedad, y que es ella la que determina las micro y macro-políticas (lo cual es una verdad como un templo, guste o no), Woods va desgranando los textos de Dieterich en diversos campos (Ciencia, Filosofía, Política, Economía...) para ver si lo que dice es compatible con las teorías socialistas clásicas, de las cuales es un firme defensor. ¡Y sorpresa! Consigue aplicar la dialéctica materialista admirablemente al encontrarse múltiples incongruencias y, lo que es mucho peor, cientos de párrafos plagados de forma pero completamente carentes de fondo. Es como cuando Vds. ven a un político en televisión y se paran a pensar en las cosas que dicen. Porque Vds. se paran a pensar y a discriminar la paja del grano cuando alguien dice algo que parece profundo, ¿verdad? Yo siempre me pregunto qué quieren decir cosas como hemos actuado fortaleciendo la Democracia, dentro del Estado de Derecho, y por la unidad de España
. Lo peor es que sospecho lo que quieren decir. Sin sum, sin sum, sin sum sin sum, uui.
Por descontado, un espíritu crítico y altamente elevado como el mío ha encontrado cosas con las que no concuerda con Woods y que a lo mejor le suenan mejor cuando Dieterich las explica a su manera, aunque he de decir, sinceramente, que éstas han sido las menos. Por ejemplo, no estoy nada seguro de la teoría que dice que es necesario que todos y cada uno de los ciudadanos se armen para defender lo que es suyo contra las agresiones del Capital, dado que soy de tendencias anti-belicistas (aunque una buena hostia a tiempo hace milagros a veces); sin embargo, es bien cierto que esto es un punto clave dentro de una postulada revolución, dado que lo que se suele usar desde arriba es la aplicación de la fuerza bruta para reprimir cualquier tipo de manifestación no deseada. Pero claro, luego tenemos un país como los grandiosos Estados Unidos de América, en los que cada ciudadano mayor de edad puede poseer cuantas armas de fuego desee, y sabemos perfectamente que el índice de asesinatos y suicidios de aquel país es muchísimo más elevado que el de cualquier otro del planeta; ¿o es que Vd. no ha visto aún Bowling for Columbine?
¿Qué quieren que les diga? Cada día estoy más interesado en la Economía y todo lo sociopolítico, pero no espero que 1 autor me vaya a hacer cambiar de opinión de repente de todo lo que pienso (aunque Skinner casi lo consiguió en Walden Dos), y menos si no me da tiempo a contrastarlo, rumiarlo y madurarlo convenientemente. Sin embargo, y a pesar de lo que escribí en mi entrada sobre sindicatos, cada día estoy más a favor de las militancias activas en las organizaciones que cada cual considere oportunas o pertinentes para mejorar las condiciones de vida de todos nosotros. El primer paso ha de ser siempre dialogar desde nuestras posturas para encontrar bases comunes desde las que atacar a los que intentan cambiar las cosas para peor de la mayoría, con el fin último de convertir esta tierra en un lugar mejor para todos. Y sí, sé que suena muy hippy y utópico para una persona tan grande como yo, pero tengo la sensación de que cada día somos más egoístas e individualistas, y lo que es mucho peor, más tendentes a querer vivir mejor a costa de andar jorobando a los demás, y eso es algo que nadie con un poquito de moral debería dejar pasar, aunque claro, ya sabemos que el dinero lo compra todo... ¿Todo?


Bien. De este ya me había hecho reseña Raquel cuando iba a medio camino.
A ver si se me acaba la multa que tengo en la biblioteca (el día 3 creo).
@Ferio: como manual de teoría marxista-leninista-trotskista es bastante bueno (o eso creo), pero cabe la posibilidad de hacerse ligeramente pesado en algunas partes si no tienes el suficiente interés o fuerza de voluntad. Eso sí, hay que cogerlo con espíritu crítico (como todo en esta tierra) para separar la paja del grano, que no es oro todo lo que reluce, y basta ya de frases hechas.