Tecniferio

Reflexión

2008-06-10 12:22

No sé si alguno de Vds. cuenta en su inventario del hogar con uno de esos aditamentos que son conocidos vulgarmente como gatos. Nosotros tenemos 2. Se comen nuestra comida, se mean en nuestra cama, maullan desconsoladamente a horas intempestivas y nos pisan la cabeza y arañan los brazos para despertarnos. Son una de las alegrías de nuestra vida, y lo digo completamente en serio.

Ellos, como animales irracionales que son, buscan las cosas simples y sencillas de la vida: comerse nuestra comida, mearse en nuestra cama, maullar desconsoladamente a horas intempestivas y pisar la cabeza y arañar los brazos de sus compañeros humanos de piso. Pero también hacen otras cosas que, nosotros, por nuestra amargura vital de adultos, ya no hacemos tan frecuentemente: juegan al pilla-pilla por el pasillo, se tumban al sol a vegetar, y agradecen las caricias y el contacto físico continuado porque no saben lo que es la suciedad ni el SIDA.

Pero lo que más gracia me hace de mis gatos es cuando imitan a las ovejas: al ver un tierno gorrión (u otra ave) a través de la ventana abierta, salen al alféizar y empiezan a emitir un gorgoteo muy similar al balido de aquellos lanudos cuadrúpedos, intentando reproducir el chirriante sonido de los pajarillos en celo. ¡Qué alegría para mi corazón ver cómo dan rienda suelta a sus más primarios instintos! Porque ese ruidillo sólo esconde un pensamiento: Quiero beberme tu sangre, pájaro. Por desgracia, temo que la frecuencia con la que mis gatos hagan esto último va a disminuir considerablemente, dado que el alcalde de nuestra ciudad ha arrasado el bosquecillo que se veía desde 3 de las ventanas de la casa en la que habitamos con la única finalidad de elevar un nuevo monumento al cementismo más atroz, camuflado de centro cultural.

El sitio donde yo vivo es como todos los sitios, rezaba hace años LPR en una alegre tonadilla; en éste en particular, la plaza del pueblo alterna las concentraciones en contra de los chanchullos del Ayuntamiento (sorprendentemente liderado por 2 grupos punteros de izquierda desde hace eones) con las fiestas más paletas y las celebraciones por las victorias del equipo de fútbol local. Parafraseando a otro grupete de hace mucho, Poco pan y pésimo circo.

La verdad es que, hoy por hoy, me compensa vivir aquí si lo observo egoístamente, pero Vds. no conocen ni conocerán sobre mis acuerdos con el mundo en estas materias. Lo que no sé es qué pasará en el Futuro, porque en un mundo lleno de alcaldes que derriban bosques yo no puedo vivir tranquilamente. Siempre me queda la opción de irme a vivir a un terruño alejado del mundanal ruido, pero mi modus vivendi se ve atado por vía administrativa al centro de la gran ciudad, así a ojo, durante 34 años más. Vamos, que permanezco impertérrito ante el espectáculo de mi vida, que se debate entre la pérdida de calidad de vida por distancia hasta mi centro de trabajo o la que es causada por los avatares del Capitalismo, que son muchos y se venden muy bien a un vulgo previamente deseducado. La verdad es que no puedo negarles que se han montado el chiringuito sabiendo lo que hacían, los muy cabrones.

Alternativas: muchas y variadas. Posibilidades: bueno, siempre me encantó la expresión matemática tender a 0. Vivimos en una sociedad en la que la representación popular pasa por unos partidos que, la mayor parte del tiempo, creen que están haciendo algo real para el usuario final (es decir, nosotros), cuando realmente todo lo que hacen son perífrasis y más perífrasis. Crean lo que les digo, me pilla cerca.

Por si esto fuera poco, los sindicatos mayoritarios siguen extendiendo la noción de Guerra de Clases, cuando la única clase que experimentamos la mayor parte del tiempo es la borrica y palurda, abotargada de consciencia por tanta tele-basura y tanta emisora de radio del siglo XIX. Y toma una banderita, majete, y toca el pito en mitad de la calle en contra de lo mal que va el mundo, pero luego vete a casa a adobarte con lo que sea que echen en la caja tonta. Así no vamos a ninguna parte. Y que conste en acta que estoy afiliado a uno de ellos, pero es pragmatismo puro y duro que algún día terminará.

En fin, sin llevarles a ninguna conclusión porque es mejor quedarse siempre con un poco de hambre, creo que por hoy he escupido la mayor parte de la gangrena que me quemaba por dentro, así que retorno al Mundo Real, donde nada es de colores, a ver si consigo arrancar con una buena ducha toda la inmundicia gris que me desborda desde que me he levantado. Total, dentro de nada tendré que ponerme el yugo voluntario para seguir alimentando la codicia de unos pocos por el progreso de la Humanidad. Joder, qué a gusto se quedan los muertos (tengo bandas sonoras para todas las ocasiones).

  1. Amkiel  2008-06-10 22:05  Enlace a este comentario

    La banda sonora de este artículo es “Volver, volver” de Vicente Fernández y cantada por Gatos Locos en su disco “una vez más”.

    @Ferio: bueno, no estoy seguro de que sea una vuelta completa, pero me lo pedía el cuerpo. De aquí a que expire el dominio habré de pensarlo, aunque últimamente el cuerpo me pide simplicidad.

  2. Jesabel  2008-06-26 11:25  Enlace a este comentario

    Pero que ven mis ojos…! :)

    @Ferio: una posibilidad simplemente.

  3. Miguel Ángel  2008-07-08 00:28  Enlace a este comentario

    Lo bueno de los animales domésticos es que te reclaman. Eres necesario para ellos, pero sin duda, ellos también lo son para tí, y a un nivel afectivo que poco a poco se está perdiendo entre los humanos. Somos valorados en cuanto a nuestra utilidad o nuestras posesiones. Eso si somos valorados. Pocas personas se aprecian por empatía y quizá con tus gatos generes algo parecido a eso. En cuanto a nuestras actitudes respecto a la política y demás, creo que lo más horrible es que no nos importa. Algún que otro gesto cansino, algún que otro gritito o ironía lanzada al aire, pero poco más. Ya no se cortan cabezas de reyes. Y es una pena. No se dan cursos acelerados de golpes de estado legítimos, pero si de claqué, danza de disco en parejas y quién sabe qué más. Ni siquiera yo mismo estoy muy seguro de lo que estoy escribiendo en la medida en que es cómodo: en mi habitación, a punto de acostarme para mañana trabajar en el engranaje del capitalismo tardío. Encerrados, encerrados. Eso es lo que les queda a tus gatos Ferio que nosotros hemos perdido: Libertad.

    @Ferio: bueno, yo no lo veo así realmente; ellos están encerrados en mi casa, mientras que yo soy libre para vagar hasta donde me den de sí las piernas; ellos comen lo que les doy, y yo lo que puedo permitirme según mis condiciones. El problema principal del Capitalismo es que algunos nos quejamos pero nadie hace nada; el problema principal de la Sociedad es que nadie hace nada pero todos se quejan. Todo depende del cristal con el que se mire y las fuerzas con las que lo cojas.

  4. Miguel Ángel  2008-07-08 23:24  Enlace a este comentario

    Al irme a acostar ayer, poco después de escribir en tu blog, pensé de forma autocrítica que lo escrito sonaba a “épico”, a “Braveheart”. La “libertad” que quería remarcar era la de poder revocar y escapar de un determinado modo de vida impuesto, incuestioble, no criticable, único. La libertad de tus gatos consiste en que ellos no se cuestionan tales planteamientos o, por lo menos,no de la misma manera. Lo hablamos el otro día: nuestro problema es la conciencia (si se tiene). Y sí, todo el mundo se queja. Pero hay formas diferentes de hacerlo. Aquel que lo hace por sacar de quicio, por pequeña rabieta y los que los hacemos por tedio. Menos mal que somos los menos. Un saludo Ferio. Por cierto, me alegra de que vuelvas a la palestra.

    @Ferio: no creo que sea un regreso a la palestra, la verdad, con las nuevas leyes que Europa espera aprobar después del verano, para mantener un blog vas a tener que darles hasta la talla de calzoncillos, y la verdad es que no me apetece nada que me tengan más fichado aún.

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