Tecniferio
El orfanato
Año: 2007.
Director: Juan Antonio Bayona.
Reparto: Belén Rueda, Fernando Cayo, Géraldine Chaplin, Roger Príncep, Mabel Rivera, Montserrat Carulla, Andrés Gertrúdix, Edgar Vivar.
Género: Terror.
Calificación: suspenso.
Vuelvo a vosotros en el peor de los tiempos
, como decía aquél. Los últimos tiempos han sido un paréntesis obligado por mi vida real y esas bellas situaciones que le convierten a uno de adolescente en adulto. Que me emancipo de una puñetera vez, vaya, y eso le quita a uno mucho tiempo. Pero ritos de paso aparte, quisiera deleitarles con esta bella película que vi hace ya 3 semanas (¿o fueron 4?), llamada El orfanato (también conocida como El espinazo de los Otros el último verano
).
Como la mayoría de ustedes sabrá, ésta es la obra que España (pronúnciese la última palabra en 1 único golpe de voz) presenta como candidata para los Oscar. Lo que es más, debido a la manipulatoria publicidad de la promotora, los más desapegados al mundo entre ustedes pensarán que es la ganadora, dado que en letras grandes se ve en el cartel Oscar a la mejor película extranjera
y en letras pequeñas Candidata al
; si a eso le añadimos toda la promoción, el bombo y el platillo que se le vino dando en las fechas anteriores al estreno, ¿qué es lo que obtenemos?
Pues obtenemos un subproducto flojo, con un guión ilógico que mama de las fuentes más bobas del cine de terror adolescente yanki de los '90, pasado por un filtro de seriedad adquirido de las últimas producciones patrias de terror un poco más dignas, pero sin conseguir alcanzar las cotas de calidad (o siquiera el dinero en taquilla) de sus predecesoras espirituales.
Y es que El orfanato peca de orgullo como sólo Lucifer pecó antes, y se piensa que el público es tonto y va a aceptar cualquier patraña como excusa en la trama para explicar una serie de giros en la misma que, lejos de sorprender al espectador, le mantienen en el borde entre la vigilia y la 1ª fase REM.
Pero pongámonos en situación: la protagonista adquiere el orfanato abandonado donde fue criada para montar una residencia para niños con síndrome de Down en un paraje de excepción: un bosque al lado de unos acantilados que está bastante alejado de la civilización. Su hijo pequeño y adoptado, enfermo de SIDA, desaparece en el interior de una cueva de los acantilados en la que ella le había permitido perderse durante horas previamente, y a partir de aquí entramos en una trama de fantasmas introducida a presión con un calzador para botas de gigante, con pasajes tan hermosos como el de Géraldine Chaplin haciendo un homenaje a todo el cine de serie Z anterior (porque es un homenaje, ¿verdad?) o la presunta secuestradora del niño muriendo en una escena robada directamente de un flashback de Juliette en Perdidos mientras pasea a un muñeco en un carrito de bebé para introducir una excusa barata que sirva de pie al resto de la fantasmagórica trama.
¿Qué quieren que les diga? Cada película moderna de terror que me trago, soy más partidario del dogma que dicta que ya no existen más guiones distintos y originales en el cine de terror, sino que son todo remezclas y refritos de los anteriores grandes éxitos de taquilla y de los clásicos o, lo que es peor, de videojuegos baratos.
Lo que sí les voy a pedir es un pequeño favor personal: no dejen comentarios si no piensan argumentar sus puntos de vista o si me van a acusar de no ser objetivo. Cada día que pasa tengo más comentarios en distintas entradas sobre distintas obras, diciendo cosas como No estoy de acuerdo porque creo que no tienes ni idea en mi humilde opinión
(paradoja lógica donde las haya) o que creen que tengo un blog para ser objetivo en vez de para alzar un altar a mi ego. No conviertan estas cosas en discusiones dialécticas de las que luego no puedan zafarse, y admitan con alegría que los comentarios aquí vertidos tienen, la mayor parte de las veces, la sana intención de hacer que alguien piense algo, aunque sea por la vía dura. Dan ustedes más trabajo que un hijo tonto.
En cuanto a la película, ni se molesten: Chicho lo hacía mejor hace varias décadas.

La pelicula aun no he tenido el dudoso “placer” de verla, y no se si lo tendre, que no eres el primero que me la pone como un bodriazo impresionante. Lo que si tengo que decir es que estoy completamente de acuerdo contigo en el tema del cine de terror, ya nada sorprende, los guiones estan mas que trillados y lo que es peor, ya nadie intenta sorprender ni innovar. Yo ultimamente, cuando veo alguna peli de terror ya no busco la sorpresa ni el quedarme flipado con los inteligentisimos giros argumentales, simplemente busco que este bien rodada y que tenga un minimo de sentido…cosa que cada dia es mas dificil de encontrar en peliculas de este genero. He dicho.
@Ferio: lo peor es que no es una cosa propia en exclusiva de las películas de terror, porque me pongo a pensar en la mayor parte del cine actual que he visto últimamente y, aunque hay películas buenas, no hay películas realmente originales. Sólo parecen existir las adaptaciones de videojuegos, las adaptaciones de libros y las adaptaciones de otras películas. Lo peor es que la industria no se derrumba por ello, así que tienen un filón.
Debo decir dos cosas:
1) ¡Felicidades! un joven más emancipado. O que pronto lo será. No deberíamos de esperar más o pronto tendremos que buscar la independencia y la jubilación al mismo tiempo.
2) El cine de Terror Hespaniol post-moderno (¿eing?) se caracteriza por tener un guión presuntamente rebuscado, buscando la originalidad que le falta para crear una historia de miedo. Miedo que se basa en la aparición repentina de fantasmas. Una aparición precedida por unos minutos de música inquietante que anuncia que algo que “asusta mucho” va a aparecer con dicha intención. En pocas palabras, creo que hay algunos que intentan innovar en el género de terror y sólo hacen…más de lo mismo de lo de siempre: Una mierda.
Creo que hace años que los guionistas están en huelga. No como eso que nos venden en Hollywood. Hace años decidieron martirizarnos con bodrios de terror que dan miedo no por la trama de la película sino por su pésima realización.
El orfanato es un film que sobra. Un film al que la etiqueta “Terror” le viene muy grande. Eso sí, espero que [REC], otra producción de terror española, haga bien su trabajo y nos presente una buena trama de zombies…o lo que sea. Aunque viendo como va el panorama, mejor ni me hago muchas expectativas. Por si las moscas.
P.D: El cine debería de escoger esta nueva etiqueta: Decepción-Terror. ¡No engaña a nadie!
@Ferio: gracias por las felicitaciones, amigo Ricardo. Como expones muy bien tu punto de vista y es realmente cercano al mío, creo que tampoco es plan de que te responda punto por punto; lo único es decirte que me temo que [REC] es un bodrio al estilo The Blair Witch Project que no va a tener mucho por donde cogerse, pero no dudes en hacérmelo saber si lo ves finalmente.
Pues me salvastes en una ocasión más de gastarme la plata en una silla donde dormir a un precio desorbitado.
Y pensar que me la habían recomendado. ¿Es que la gente no tiene ni un ápice de gusto por el cine?.
En fin, sigamos con los contenidos a la carta de internet que es lo único que puede suplir el vacío que dejan los medios y generalmente el cine actual.
@Ferio: no, si a mí también me la habían recomendado, pero es que hay amores que matan.
Pero vamos, que ciertamente lo que triunfa son los contenidos a la carta, como tú dices.
Ya te comenté en algún mensaje sobre la “brillante” idea de dejarme llevar para ver “El Orfanato”. Pero antes de continuar, espero que los comentarios vertidos acrecenten el conocimiento, a ver si uno va a comentar y comentar si agregar nada. Volviendo al asunto. Bien: la película. Tu suspenso me sabe a poco. Quiero decir. ¿Podría ser un muy deficiente? Puntillismos aparte, que sí, que no tiene ni pies ni cabeza y que sigue la línea de malas películas de “suspense” nacional de los últimos años (en las que se incluyen “Los Otros”, “El Laberinto del Fauno”, “El Arte de Morir”…). Lo peor no es que sea una mala película, sino que ningunea al espectador con el simple objetivo de asustarle, de sorprenderle y de hacerle creer que no ha visto nada tan intrigante en los últimos tiempos. Pero guionista, director y productor se han montado en la máquina del tiempo del cine para recuperar sketchs de películas de los 80’ y 90’ y mezclarlos sin ningún rubor en las dos horas escasas del film. Ya que se copia, que se haga con sentido, o por lo menos, aportando algo. Pero ni siquiera. Galería de escenas terribles: Geraldine Chaplin como vidente estilo “Poltergeist”, medio final tipo “El sexto sentido” con una esquizofrénica Belén Rueda, una vieja que va de aquí para allá sin decir nada (¿qué función lógica cumple ese papel?), un plano de dibujos de un niño deforme estilo “The Ring” (niño de nuevo utilizado pero que tampoco dice nada, vaya a ser que se compliquen las escenas…). Y mucho más. Es más fácil que la actriz se vuelva loca a correr por los pasillos de la mansión que mantener a dos o tres actores en el mismo lugar bajo la misma trama y tensión. Podría seguir, pero no quiero arriesgarme a transformarme en un discurso circular. Acérquense aquellos que no pregunten ni cuestionen la forma de beber una historia, porque a la primera cuestión el “artificio” se deshace quedando en nada, bueno en nada no, con un poco de mala leche en el espectador. Por lo demás, lo único positivo entre comillas es la alusión a la enfermedad del SIDA, mal silenciado como pocos temas en la actualidad y que se de cabida a los enfermos y familiares de síndorme de DAWN (aunque más bien se los utiliza superficialmente). Lo más soprendente de todo son los comentarios positivos que ha recibido de “reconocidos” medios de comunicación y críticos de cine. A saber. Un saludo Ferio.
@Ferio: la nota podría ser peor, sin duda, pero como la pillo con perspectiva, como que se atenúa y diluye.
Yo creo que, incluso con esos temas sociales , la película no da más de sí y ni siquiera debería considerarse más allá de la mera curiosidad porque, efectivamente, tiene un fallo de enlace de guión que da un resultado inconexo y aburrido.
Y sobre los comentarios de los medios... En fin, Miguel, sólo puedo decir 1 cosa: dinero.
yo soy cool!