Tecniferio
Regreso a Belzagor

Género: Ciencia-Ficción.
Año: 1960.
Calificación: matrícula de honor.
Jamás hubiera esperado que un libro de Robert Silverberg me gustase tanto como éste. Aunque he oído maravillas sobre Muero por dentro (las cuales comprobaré por mí mismo algún día), todas las cosas que he leído anteriormente de él han resultado ligeramente descafeinadas: Espinas, Las máscaras del Tiempo, la saga de ópera espacial Majipur (más propia de Jack Vance que de Silverberg)... Sin embargo, ha tenido que llegar este libro para que yo haya podido comprender la razón por la que este escritor ha sido considerado como uno de los mejores dentro de estos campos. Claro que en la Ciencia-Ficción siempre hay alguien que dice que uno es el mejor, y al final... Dichoso mercantilismo y dichosa falta de criterio.
Regreso a Belzagor es una breve epopeya sobre el regreso de un empleado de la Compañía (una empresa colonizadora) al planeta donde trabajaba semi-esclavizando a unos de sus habitantes, unos paquidermos inteligentes, y de cómo el tiempo y los recuerdos de las atrocidades cometidas le hacen enmendar sus acciones por una vía inesperada que le pondrá en comunión con el resto de seres del orbe, incluyendo algunos de sus antiguos arrepentidos compañeros, que se negaron a abandonar el planeta cuando, 10 años atrás, la Tierra dictó sentencia de abandonar todos los planetas con nativos inteligentes.
La verdad es que la estructura de la novela no es particularmente compleja; de hecho, es bastante lineal, básicamente un viaje desde un punto a otro del planeta, en el que el protagonista se va encontrando con edificios y personas de su pasado y va recordando todo lo malo que hizo allí. Sin embargo, la complejidad viene introducida por las extrañas interacciones entre las 2 razas inteligentes que habitan el planeta y, especialmente, por sus ritos religiosos, que son explicados con pelos y señales.
Y precisamente considero que es este análisis minucioso de una xenoreligión lo que hace que este libro brille con luz propia. Durante la mayor parte del libro vemos que los alienígenas son poco más que seres inteligentes muy serios, pero es a la vista de sus ritos en donde se comprende la lógica de sus actuaciones y su pensamiento, y en donde cualquier lector con un mínimo de sensibilidad y empatía podrá identificar unos cuantos comportamientos afines a situaciones actuales en diversas partes del mundo.
Por lo demás, el libro está bastante bien escrito y engancha, amén de leerse bastante rápido debido a su corta extensión. Si acaso, el único punto débil que le veo es el exceso de descripción y concreción en un par de pasajes que, en mi humilde opinión, hubieran quedado muchísimo mejor dejando los detalles a la imaginación del consumidor, pero bueno, ningún escritor es perfecto del todo.
Recomendado especialmente para todos los que nunca entendieron que las razas extraterrestres hubieran seguido el modelo antropomórfico de desarrollo, y para los que jamás pensaron que la religión en la Ciencia-Ficción fuera más allá del Judaísmo en la saga de Dune o el Islamismo en determinados protagonistas de la Historia del Futuro de Jerry Pournelle.
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Bien, casulamente (o no) lo acabé no hace mucho. De acuerdo en tu reseña- excepto en lo de ser o no lo mejor de Silverberg-
Lo que pasa es que es un libro muy antiguo, y para mí ha envejecido no del todo bien: me explico: todo lo que iba aconteciendo me iba sonando, más o menos podia anticipar el desarrollo. la culpa, evidentemente, no es suya, sino el haberlo leído (editado) tan tarde, lo que hace qu e muchas cosas estén ya superadas.
@Ferio: bueno, es lo mejor de Silverberg que yo he leído, al menos que yo recuerde, pero no dudes que seguiré dándole oportunidades; quizá sí sea cuestión de distancia temporal, pero no deja de ser un buen libro (sin ser el mejor del mundo).
En efecto, te recomiendo Muero por dentro encarecidamente. Patoaparato, Aracne y yo lo tenemos así que no dudes en pedirlo.
De Espinas tengo peor recuerdo. Es más descafeinado, como bien dices.
Veo que no paras de leer, ¿eh?
@Ferio: ya os lo pediré, en breve me quedaré sin lectura no ensayística, y me veo obligado a alternar para no implotar.
En cuanto a mi cadencia lectora, todavía tengo 2 libros más terminados y 1 a punto de caramelo, amén de un par de pelis, pero es que me abrumo a mí mismo con tanta inundación de ideas y entradas en el blog, así que me veo obligado a descansar de vez en cuando.