Tecniferio

Mario Kart DS

2007-09-18 10:46

Mario Kart DS Año: 2005.
Calificación: sobresaliente.

Hace unos meses me compré, como premio por un logro personal, una Nintendo DS Lite; mi intención primera y real era dedicarla exclusivamente a Brain Training (del que hablaré otro día), que me había sido recomendado por un amigo mío, afamado psicólogo clínico. Pero claro, me la compré con el Final Fantasy III (del que también hablaré otro día, pardiez), y luego no pude evitar continuar en la espiral descendente del consumo, y me hice con el juego que hoy me traigo entre manos: Mario Kart DS.

Retrotrayéndome tropecientos años en el tiempo, recuerdo que mi 1ª y única consola de las de enchufar a la tele fue la Súper-Nintendo. ¡La de horas que le dedicaría cada fin de semana al Súper Mario World y al Street Fighter II (entre muchos otros)! Pero luego vinieron las compulsiones, el Voy a vender la consola porque ya tengo el ordenador, y el Estas cosas no son para jugar, sino para aprender, y... Bueno, el fin de mi infancia, si es que alguna vez la tuve o aprecié.

La cuestión es que, de entre todos los juegos que tuve, el Súper Mario Kart siempre fue uno de mis preferidos. Me hacía gracia la posibilidad de dirimir las eternas disputas entre Mario y Bowser al más puro estilo Fernando Alonso (cuando éste aún no era nadie) y, la verdad sea dicha, para ser un juego de coches excelente sólo le habría faltado la posibilidad de poder comprarle piezas mejores al coche con las que mejorar tus posibilidades.

Pero volvamos al siglo XXI de una vez. Mario Kart DS combina todo lo mejor de sus múltiples antecesores, pero con la posibilidad de llevarlo en el bolsillo a donde quieras, y unos cuantos extras más. El modo Grand Prix es, sin duda, el amo de la situación. Varias categorías de cilindrada (hasta 4 si logras ganar el oro en las anteriores), 8 torneos distintos en cada categoría, y 4 circuitos en cada torneo, de los cuales la mitad son nuevos (y muy bonitos en su mayoría), y la otra mitad son rescatados y actualizados del pasado.

Además, a medida que se avanza en el juego, también vas desbloqueando nuevos conductores (hasta un total de 12) y nuevos karts con distintas estadísticas de peso, derrape, aceleración, manejo y uso de objetos que realmente cuentan a la hora de conducir. Mi consejo personal es que se elija algún coche de manejo alto, como el Tanketor de Huesitos (cuando se desbloqueen dicho conductor y kart), ya que ahorran la mayor parte de los derrapes y salidas de pista.

Pero si lo que se busca es más variedad, el juego tiene otros modos distintos, como Misiones, que son 6 categorías de 9 misiones cada una, en las que tendrás que cumplir ciertos requisitos (recoger todas las monedas, romper todas las cajas, ganar a otro conductor, etc.) en un tiempo determinado, para acabar logrando pegarte con un jefe de final de fase al más puro estilo juego de toda la vida. La verdad es que es muy entretenido y adrenalínico lo de intentar determinadas cosas contrarreloj, aunque nada que la perseverancia y el vicio no puedan arreglar.

¡Y muchas más cosas! Modos de batalla en los que tienes que recoger más soles que los demás conductores en circuitos especiales hasta que al final sólo quede 1 (como en aquellas películas y serie de televisión), o un modo genial que consiste en explotar los globos que tienen los demás karts mientras tú inflas los tuyos soplando en el micrófono de la consola. Original, cuando menos.

Por descontado, también tiene el típico modo que consiste exclusivamente en mejorar los tiempos, pero he jugado poco porque me parece algo soso, sinceramente.

Fíjense que yo nunca he sido amigo de los juegos de coches; de hecho, si quitamos los de deportes, creo que no hay un género que odie más. Sin embargo, Mario Kart DS ha obtenido un puesto de honor en mis listas que difícilmente será batido por otro juego de coches en el futuro.

La única reflexión que puedo hacer en este punto es: ¿para cuándo una consola portátil libre? Reclamo del mundo de los expertos tecnológicos un soporte en el que poder grabar juegos descargados de Internet que puedan ser jugados en un aparato portátil. Pero no es sólo moral la reclamación esta vez, no... Es que me conozco y se me puede ir el dinero como si fuera un grifo abierto, y sé de alguien que me mata si pasa eso.

  1. Ricardo Llorca  2007-09-18 19:57  Enlace a este comentario

    Yo dentro de unos días tengo pensado comprarme una Nintendo DS. Mi hermano la tiene, y pirateada. Es decir, juega a lo que le sale de la polla sin tener que gastar un duro. Es más, el muy cerdo se lo ha currado para que pueda usar la consola como teléfono.

    Yo por el momento quiero pillármela por el Brain Training y por los Final Fantasy y por el Etrian Odyssey que es uno de esos juegos de rol cuyo único objetivo es matar y subir de nivel y matar y subir de nivel…y matar y subir de nivel. Y por otros juegos de más que me tengan entretenido en el metro o cuando algún pelmazo me quiera calentar la cabeza con historias.

    Si no quieres invertir tu sueldo en juegos hazme caso y pirateatela. El capullo de mi hermano dice que es muy muy sencillo.

    Por otro lado, existe una cacharra que se llama GP2X que viene a ser eso, una portátil libre, pero va a pilas y solamente puede sacarle partido gente con capacidad…no como un servidor que no entiende de nuevas tecnologías.

    @Ferio: yo, la verdad, de hace unos meses a esta parte estoy ampliamente desenganchado de las nuevas tecnologías, y no sé si es bueno o malo, pero estoy más tranquilo, aunque no creo que sea consecuencia directa de ello. A donde quiero llegar es: pregúntale a tu hermano cómo va el asunto de la DS, porque sí es interesante aunque, sinceramente, preferiría una alternativa libre y real a tener que recurrir al pirateo, ¡ni que fuera usuario de Windows!

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