Tecniferio
El fin de la Eternidad
Autor: Isaac Asimov.
Título original: The end of Eternity.
Género: Ciencia-Ficción.
Año: 1955.
Calificación: sobresaliente.
La Eternidad es una organización creada en el siglo XXVII, dedicada a observar las distintas corrientes temporales y efectuar cambios en ellos para que el futuro de la Humanidad transcurra sin sobresaltos ni peligros, evitando guerras y, muy especialmente, el desarrollo de la energía nuclear y los viajes interespaciales. Andrew Harlan pertenece al cuerpo de Ejecutores de la Eternidad, los encargados de realizar los Cambios Mínimos Necesarios en la Realidad para que ésta evolucione por el camino más seguro. Pero Andrew no es un Ejecutor cualquiera: trabaja bajo el mando directo del Jefe Programador Twissell, Presidente del Gran Consejo de la Eternidad, y ello le da acceso a cualquier tipo de información y, con ella, a descubrir una serie de eventos que le llevaran a cometer un crimen contra la misma Eternidad.
La verdad es que últimamente estoy leyendo algunos libros maravillosos, gracias a aportaciones externas sin las cuales es probable que se hubieran quedado en el Limbo. Éste, sin ir más lejos, es la obra que se está leyendo ahora mismo en El Club Literario, y me ha enganchado tanto que me ha llevado menos de 3 días el leerlo a pesar de mi ajetreado ritmo de vida (cough cough)
La verdad es que Asimov es de mis escritores preferidos, junto con Robert A. Heinlein, y cada vez que leo una obra suya paso el miedo de que no vaya a resultar tan buena como los libros de la saga de la Fundación, que para mí (como para muchos otros) marcaron un antes y un después en mis gustos literarios y en mi forma de intentar alcanzar el control de la Galaxia. Pero creo que El fin de la Eternidad, sin formar parte de ninguna saga de las del autor (aunque esto es discutible, pero no quiero revelar detalles de la trama), es probablemente uno de los mejores libros de Ciencia-Ficción que jamás he leído.
Para empezar, tiene menos de 300 páginas escritas en letra grande, lo que lo separa de esos volúmenes terribles cuya épica se basa en lograr terminarlos para poder contarlo públicamente más que en la historia que cuentan. Además, la trama fluye tan rápidamente, llevándote de un giro a otro con consecuencias inesperadas, que es imposible soltar el libro sin hacer un fuerte ejercicio de fuerza de voluntad, porque siempre está omnipresente el Venga, otro capítulo más
.
Si a todo esto le unimos unos personajes que huyen de estereotipos sin dejar de resultar interesantes, y de un estilo literario muy fluido, obtendremos el resultado deseado: un libro de hace más de 50 años, pero que se puede leer en cualquier momento sin que resulte anacrónico o aburrido (y eso no lo puedo decir de muchas obras tan antiguas, sinceramente).
Tan buena ha sido la impresión que me ha dado este libro que ya me estoy haciendo con otras obras de Asimov que tenía pendientes desde la época en que leí Fundación y sucesivas, y la verdad es que ardo en deseos de descubrir los entresijos, simbiosis y maravillas que se llevaron a cabo entre los Robots, las Fundaciones y el Imperio Galáctico durante toda la cronología de la Fundación (que otros llaman saga de Trantor).
Muy recomendado para fanáticos de la Ciencia-Ficción que aún no lo hayan leído, y para cualquiera que quiera iniciarse en ella sin penetrar en los entresijos de las grandes sagas.
También las vaqueras sienten melancolía | Tigris And Euphrates

¡Lo quiero, lo quiero, lo quiero, lo quiero! Hesíodo es un rollo y Dune pinta demasiado largo. Tengo mono de novela trepidante.
P.D.: ¿Ves lo que te digo de destripar o no destripar un libro? ;P
@Ferio: ¡tienes muchos libros por leer! Pero bueno, si es lo que quieres...
La verdad, no noté que destripara el de las vaqueras, pero si tú lo dices, será verdad.
Recomiendame un libro de los tuyos, oye! Que me acabo de terminar el último que me quedaba de Gabriel García Márquez y quiero leerme algo totalmente distinto. tralará :*
@Ferio: prueba con éste de esta misma entrada, es bastante digerible, y se lee rápido.
Yo lo leí cuando era muy pequeño, de una polvorienta colección “nebula”(o algo asi) que tenía my abuelo, la verdad es que me gusto, aunque el estilo de asimov, muy ameno, para mi gusto carece de cierta incisividad, de hecho, me lei uno de la fundación (no se cual pero no era de los primeros)y no me acaba de interesar del todo. De todos modos estoy de acuerdo, el abuso del tocho toston muchas veces oculta lo insulso.
@Ferio: la colección a la que te refieres es Nebulae, una de las más preciadas entre coleccionistas.
No estoy de acuerdo con lo del estilo de Asimov. Bueno, sí: no es incisivo, pero es que su literatura no se basa en ser sarcástico o demoledor, sino más bien en darle vueltas a las cosas hasta que ves todas sus facetas. Es más lento pero, a la larga, más seguro (no sé si me explico).