Tecniferio

Evolución

2007-05-28 22:47

Notará Vd., estimado lector, si es uno de mis pocos visitantes frecuentes, que he transformado éste mi espacio en, paradojas del lenguaje, un sencillo complejo minimalista, en respuesta a mis actuales pareceres e inquietudes. Durante más de 1 año me he pasado horas cambiando el diseño de esta página para intentar acomodarlo a mis cambiantes gustos, y he acabado descubriendo que la mejor forma de no pasarme el día dándole vueltas a mis escasas dotes de diseño es simplificando. Así que aquí estamos.

Originalmente, hoy tenía intención de hacer una entrada incendiaria sobre las elecciones de ayer y cómo todos los partidos ganaron, el pueblo perdió, y esas elevadísimas coyunturas de las que hablar delante de un buen café. Pero, tras darle varias vueltas a lo largo de la jornada, he tomado la decisión de hablar de mí y mi actualidad, así que prepárense para un poco de onanismo desaforado.

Hace poco he cerrado un par de etapas de mi vida que lo han cambiado todo para siempre. Por un lado, tras año y pico yendo a sesiones de Psicoterapia, he sido dado de alta hace poco de mis afecciones mentales, en las cuales ahora tampoco quiero ahondar. Por otro, hace poco he sido agraciado con la dicha de ser uno de esos pocos ejemplos legendarios de los que se habla de forma impersonal manque respetuosa en academias de todo el país: dicen que uno una vez se sacó esta oposición sin estudiar. Pues va a ser que sí, y gracias sean dadas a Fletcher por ello.

Estas 2 cosas lo cambian todo en mi vida, y además están relacionadas. Desde bien pequeño, a mí en mi colegio se me convenció para ser un triunfador natural, un macho alfa entre los machos alfa, el Kwisatz Haderach de las monjas agustinas misioneras que llevaban el centro. Yo, idiota de mí, me lo creí, y eso me ha estado pasando factura 2/3 partes de mi vida. Como consecuencia de ello, he sido una persona racista, xenófoba, prepotente, y no sé cuántas cosas feas más durante mucho tiempo. Y nadie es perfecto ni siquiera después de tratamiento, no se crean, pero ahora soy alguien mucho más calmo que el que era antes. Y se nota, oiga, no vea si se nota.

Pero la fuente principal de mi frustración, la que me convertía en esa persona tan desagradable, eran las expectativas no cumplidas. Yo iba a tener un doctorado universitario y a comerme a Dios por una pata, y es que la megalomanía tiene fácil comienzo pero complicado final. Entonces vino el Mundo, y ¡pom! Me dio con la puerta en los dientes. Acostumbrado como estaba a ir a colegio de pago de barrio bien, en el que era continuamente controlado y presionado, llegué a la Universidad pública y me pegué el bofetón. En 4 años y medio que duré en tan bella institución, pasé por 2 carreras que nunca terminé (ni ganas), hice escasos y efímeros amigos y, básicamente, perdí mi tiempo como no lo he perdido nunca.

El contraste entre el esto es lo que está pasando y el esto es lo que él cree que está pasando hicieron que se me agriase aún más el carácter y que, eventualmente, dañara a alguna persona. Pero antes de eso hice un curso de programación (lo que yo realmente había querido siempre), y entre aquél momento y éste he pasado por la friolera de 4 trabajos sin llegar a acumular ni 3 meses de alta laboral. Llevo muy mal lo de los jefes.

En un momento dado en medio de ese intervalo temporal, se me convenció para preparar oposiciones, lo cual parecía, siempre que lo trabajase bien, una perspectiva de futuro bastante jugosa, al menos en lo que a tiempo libre se refiere, que es una magnitud que yo siempre he valorado más que la económica. Hice unos cuantos exámenes de manera más bien fatua, especialmente porque a mí lo de la legislación me llamó mucho al principio, amén de ser extremadamente útil para comprender muchas cosas, pero los Derechos Administrativo y Financiero me quitaron las ganas de seguir, y decidí volver al mercado laboral de los picadores de código, tan ingrato en sueldo y tiempo muchas veces.

Hasta hace unos días estaba a la espera de ser contratado por una empresa bastante importante en el sector de la accesibilidad web, con un sueldo decente para una persona con mi CV, que abarca mucho pero aprieta poco, y yo estaba bastante expectante ya que es un campo que me gusta y se me da bien. Total, que el viernes pasado alrededor de las 5 de la mañana, la Naturaleza, muy sabia ella, me despertó para recordarme que hacía 1 hora que podía disponer del último capítulo de la 3ª temporada de Lost y, una vez convenientemente desvelado, seguí con mi rutina habitual: mirar el correo, mirar las fuentes RSS, mirar los resultados que me quedaban por saber de oposiciones a las que me había presentado... Y ahí estaba la llave de mi futuro, probablemente publicada desde el día anterior por la tarde pero, en ese momento, sólo para mis ojos escocidos por falta de sueño.

Ahora estoy, por así decirlo, de vacaciones, a la espera de que se me llame a cumplir mi sueño de pequeño burgués socialdemócrata. Paso mi tiempo instalando y desinstalando videojuegos como cuando era pequeño, viendo películas, leyendo libros, programando por placer en lugar de por dinero (y no vean cómo cambia el tema)... Pero cuando llegue el momento de servir al Estado, que somos todos aunque la tercera parte no vote, no voy a pasar tantas horas delante del ordenador como ahora (porque pretendo independizarme entre otras muchas cosas), y las que pase tendré que dividirlas entre varias opciones más o menos apetecibles, así que ha llegado la hora de evolucionar y simplificar, y para ello he tomado varias decisiones.

Para empezar, he decidido poner fin a la sección de El día de..., aunque la categoría seguirá ahí para el que quiera revisar las entradas antiguas. La empecé de forma compulsiva, dado que soy un amante de las listas ordenadas y encontré una sobre este tema, pero la verdad es que ya se ha extinguido. A algunos de mis lectores les aburre, yo muchas veces no sé qué decir y, como alguien dijo en mi anterior entrada, ni siquiera yo comprendo para qué tantas celebraciones sin motivo, cuando cada día agradezco más el silencio y la tranquilidad.

La 2ª y última medida que voy a tomar, de momento, va a ser priorizar algunos contenidos sobre otros. Por el momento seguía un criterio de modernidad, por decirlo de alguna manera, favoreciendo material más nuevo sobre el más antiguo. Esto tiene importantes consecuencias a nivel de visitas, especialmente a la hora de hablar del último éxito cinematográfico de moda, pero yo no busco cantidad, sino calidad.

Por este motivo, y algún otro encubierto, creo que el aspecto cultural de este blog va a ser, a partir de ahora, más literario que nada. Seguiré hablando de exposiciones y de cine, por descontado, pero hablaré de libros siempre que pueda. ¿Por qué? Bueno, porque siempre han sido una de mis mayores pasiones desde que era pequeño, y porque valoro la dificultad que tiene asimilar un buen texto, degustarlo y procesarlo con criterio. Al cine de nuestros días puede ir todo el mundo, y en 2 horas sales como nuevo, con una cantidad de información que causaría desbordamiento en el mejor de los compiladores, y la opinión que darás después, entusiasmado, alrededor de las cañas y las patatas bravas (auténtica motivación para ir al cine, especialmente a películas europeas) se la llevará el viento. Pero cada día menos gente se pone delante de un libro, y muchos menos son los que lo valoran. De todas las artes, quizá sea la que más motivación necesita y la que más frutos intelectuales produce, y por eso quiero que cuente con un importante nicho en mi espacio. Es que también he aprendido a valorar el intelecto por encima de la Estética en los últimos tiempos.

En fin, creo que poco más. Hacía mucho que no hablaba directamente de mí mismo, me he emocionado y he escrito demasiado. Confío en que sepan perdonar tanta pornografía emocional, pero a veces tengo el día circunspecto y no vean cómo me ayuda esto a descargar emociones y normalizar situaciones. Escribir da otra perspectiva a las cosas, y relativizar y teorizar me ayuda a seguir adelante en el país de la pandereta y el esférico de cuero.

  1. Kali  2007-05-28 23:41  Enlace a este comentario

    He cambiado el contraste al 75% y ahora puedo decir que me parece acertado el minimalismo aunque no lo comparta (aún estoy en la fase de los fuesgos artificiales y las grandes fotos de mininos).

    Respecto a los contenidos: es más que necesario ampliar los espacios para reseñar, debatir, citar y en general dar a conocer obras literarias. Espero que en este caso no prime la “modernidad” ;P
    Desde hace un tiempo es imposible encontrar títulos fuera de las paginas comerciales y periódicos. Sabiendo que para colmo éstos tienen por norma opinar maravillas sobre las obras que venden/promocionan, será un espacio que valorar y consultar.
    Hubo una vez, cuando tenía expectativas, en que me dediqué a hacer fichas de resumen e ideas de libros, porque si no es imposible manejar tanta información como te dan los ensayos- Ahora me doy cuenta de cómo la información seleccionada dependió de una opinión ahora caduca y que lo que le hubiera dado un verdadero valor al resumen sería la valoración-razonamiento personal final. Con este troncho lo que en definitiva quiero decir es: a favor.

    @Ferio: intentaré que no prime la modernidad a la hora de hablar de libros, sino la calidad. Que mis criterios sean más o menos acertados dependerá del Gran Público.
    También he pensado que, probablemente, favorezca (o lo intente) la ciencia-ficción y temas afines dentro de la literatura y el cine, que para algo es mi tema favorito. Que lo consiga o no, o que otras obras sean consideradas tan buenas como para tener que reseñarlas, lo veremos en el futuro.

  2. el_desertor  2007-05-29 20:46  Enlace a este comentario

    Felicidades… en fin, deberá lidiar con la contradicción moral e intelectual de servir al estado. Que dios le guarde. En cuanto al diario, es minimalista pero brillante… un poco blanco para mi retina ¿no ha pensado en algún color de fondo que no sea el blanco?...
    Seguiré con atención (también) esta nueva etapa.

    @Ferio: maldición, ya sois Legión los que decís lo del fondo blanco, pero no lo entiendo, porque antes también era negro sobre blanco (el texto de la entrada). Pensaré seriamente en ello.

  3. Amkiel  2007-05-29 21:28  Enlace a este comentario

    Sobre gustos no hay nada escrito pero es sobre lo que más se lee. Querer opinar sobre tus gustos es pretender cambiar una cosa que es personal y dado que somos personas distintas (distinto no es lo mismo que diferente), lo importante será lo que tú consideres importante y tu diseño mejor será el que así creas. En cualquier caso, a mí me gustan los colores oscuros (mi página es negra y la tuya ahora es blanca, parecemos el ying y el yang). El fondo blanco es cierto que hiere más la vista pero tampoco son horas lo que tardamos en leerte. Por cierto, te dejo un enlace de un lugar en el que se habla de los colores de baja potencia (que creo identificar con una de tus breves etapas previas):

    http://ecoiron.blogspot.com/2007/01/emergy-c-low-wattage-palette.html

    @Ferio: sí, había leído sobre eso en alguna parte; voy a probar un cambio de colores, pero tengo que hacer unos cálculos de accesibilidad antes. Dais más trabajo que un hijo tonto (cough cough).

  4. el_desertor  2007-05-31 11:29  Enlace a este comentario

    Supongo que es un problema de intensidad luminica relativa, al ser todo blanco da una sensación de cegadora luz divina detrás de tus palabras ¿no sería eso lo que te proponías?... No se si es la costumbre a la baja luminosidad, pero ya de primeras me ha parecido mucho mejor este retorno a lo sobrio.

    @Ferio: todo sea por el ahorro energético y económico. Además, es casi igual de minimalista que el otro.

  5. Miguel Ángel  2007-05-31 22:10  Enlace a este comentario

    Más futurista, más serio y lúgrube, pero tiene un toque interante. Poco más, un saludo Ferio.

    @Ferio: nuevo aspecto para nuevo futuro en varios aspectos, ya te contaré.

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