Tecniferio
Finales de temporada de series
Aviso para navegantes (y el que avisa no es traidor): en esta entrada revelo detalles del final de temporada de 3 series de televisión (Heroes, My Name Is Earl y Prison Break), y quizá detalles de una que termina esta madrugada (Lost), aunque a ésta le dedicaré una entrada entera en el futuro. Así que si no quieres saber nada, vuélvete al porno o a tu foro favorito a hacer el troll.
Yo, que a medida que pasan los años he detestado más y más la televisión, principalmente por culpa de espacios como Gran Hermano o los talk-shows, llevo cosa de año y medio enganchándome irracionalmente a diversas series (aunque no las vea en la programación de la caja tonta) que, con la llegada del verano, tocan la campana de final de temporada para volver vaya Vd. a saber cuándo. La 1ª de la voy a hablar es Heroes, cuya temporada de debut terminó la madrugada de ayer para aquellos que la seguimos en versión original. Heroes parece ser la serie revelación del año para todos los festivales, críticos y públicos del planeta, cosa la cual yo no comparto. Bueno, antes de lanzárseme al cuello, déjenme explicarme. Probablemente sí sea la mejor serie del año, y sí sea una serie buena, pero no es una serie magistral. Cualquier persona que haya leído los tebeos o visto las películas de X-Men, y que también haya leído Watchmen, va a cogerle enseguida el tranquillo y a perderle ligeramente el gusto.
¡Que se dejen de alarmar! Heroes me gusta, y la seguiré viendo cuando vuelva en septiembre, pero creo fervientemente que estamos más que nada ante un caso de mercadotecnia y de un guión más basado en las florituras de la forma que en los recovecos del fondo, y es que esta serie va dirigida al público que va dirigida, y eso difícilmente va a cambiar: los arcos argumentales son cortos, los misterios se resuelven enseguida, y al final todo se limita a un ejercicio de power-gaming de quinceañero que acaba de descubrir el AD&D.
Sin ir más lejos, miren Vds. el final de temporada: desde hace meses sabíamos por las pinturas de Isaac Mendez que Peter Petrelli iba a explotar, que Hiro Nakamura iba a atravesar a Sylar, y que todos los héroes
supervivientes se iban a juntar en Kirby Plaza para presenciarlo, ¡y todos estábamos ansiosos por verlo! ¿Y para qué? Para una sosez de escena de un par de minutos con una resolución que estaba cantada desde hacía largo tiempo (o será que yo soy muy listo) y que sirvió para poco más que para presentar el principio de la 2ª temporada que, aunque épico, no crean Vds. que terminó de llegarme. Lo único que agradezco es que Sylar no haya muerto y que hayan dejado caer que hay otro señor aún más malo, porque empiezo a darme cuenta de que, a mí, lo que realmente me resulta carismático son los villanos.
Cambiando completamente de tercio, pasemos a hablar brevemente de My Name Is Earl, cuya 2ª temporada terminó hace un par de semanas. Es indudable que esta serie calará mejor entre los fanáticos de Kevin Smith y los amantes de bazofia televisiva pseudo-intelectual y chabacana del estilo de La hora chanante, espacio televisivo que nunca pude soportar y al que mis amigos me sometieron durante meses. Hay que joderse con el humor inteligente
.
My Name Is Earl viene a ser algo similar, pero mejor llevado, y es que las desventuras de Earl, un penoso ejemplo de basura blanca americana sin cultura más allá del heavy metal, a mí se me hacen simpaticotas. Además, la serie tiene un punto moralista que, por un lado, me resulta muy adecuado en los tiempos que corren y en el país que ejemplifica y, por otro, me produce repelús que la educación social americana se tenga que hacer por televisión. Pero bueno, es lo que tenemos, y es mi mayor disputa con la gente que me rodea y que sienten aversión hacia esta serie. Es normal que la chabacanería del mundo real produzca asco y que luego no la quieras ver reproducida en tu tiempo libre para supuesto regocijo y diversión, pero el problema principal es que esta serie no termina ahí, y muchos juzgan el libro por el lomo. Si tan solo 1 persona del estrato social medio-bajo de los Estados Unidos decidiera enmendar sus entuertos como hace Earl, los cientos de miles de dolares que cuesta la serie ya habrían tenido sentido. Bueno, no, en absoluto, pero entiéndanme: lo más importante de My Name Is Earl es el fin, no los medios; es decir, la moraleja/moralina del final con la que termina cada episodio, en la que resume todas las cosas de las que se da cuenta con tan sólo pensarlas un poco, que ya es más de lo que la mayoría hace, aunque sólo le terminen sirviendo para ir a la cárcel.
Pero no me sean mojigatos, que hace 20 siglos dicen que caminó sobre la Tierra un tío que hacía cosas parecidas, y ahora la gente le sigue hasta la muerte.
Para terminar mi ronda de series televisivas, me gustaría hablar un poco de Prison Break, cuya 2ª temporada acabó hace ya un par de meses y de la que no sé por qué no hablé en su momento, probablemente por despiste.
Prison Break es una serie que, contra todo pronóstico, mejora con el tiempo, como dicen que hacen los buenos vinos. Yo jamás pude creer que la 2ª temporada, una vez ya fuera de la cárcel, pudiera tener ni la mitad de fuelle que la 1ª y, sin embargo, me resultó sublime, mucho mejor guionizada que Heroes, de hecho, porque los giros de algunas partes de la trama son majestuosos, al nivel de otras series que ya están el el Olimpo televisivo y en el mío propio.
Y eso que no siento especial aprecio por ninguno de los personajes, porque los mejores van cayendo como moscas o mutando y volviéndose buenazos: Abruzzi fue el 1º de los escapados en caer, Haywire acaba suicidándose por no poder irse a Holanda en balsa, Kellerman (¡el mejor!) acaba pagando por todo lo malo que hizo, y Mahone... En fin, espero que vuelvan a torcerle (en contraposición a enderezarle
) en la 3ª temporada, porque eso de hacer las cosas por amor a mí me daba repelús ya. Siempre nos quedará T-Bag...
Pero lo mejor de esta serie, como ya he dicho, es la trama y los giros que da: empieza mostrándote una medida deseperada para salvar a un reo de una muerte que no merece, y termina resultando en el ingreso de 2 personajes que nunca esperarías en una cárcel panameña digna del Infierno de Hellraiser y en una conspiración de una ultra-poderosa Compañía con lazos atados bien fuertes con altos cargos del Ejército que, para más inri, trabajan de médicos en bases secretas. ¡Una maravilla!
Aunque claro, eso de la Compañía está ya un poco visto: es la figura sobrenatural y malvada que aparece de fondo en todas las series actuales, porque en Heroes también hay una Compañía, y en Lost tenemos a la Iniciativa DHARMA de la Fundación Hanso, que posteriormente fue tomada por los Hostiles (que tienen pinta de tener también un trasfondo interesante, por aquello de que Richard Alpert no envejece y que Jacob es invisible) y se convirtieron en los Otros.
Pero es que Lost juega en otra división distinta, a pesar de tener muchos detractores, pero también hay gente que invade países con excusas falsas y aquí permanezco impertérrito, así que no me voy a enfadar por lo otro. Es bien cierto que, a veces, tiene unos valles en el devenir de los acontecimientos que ralentizan considerablemente la trama, pero no por ello deja de ser, probablemente, el guión mejor construido que he visto en eones. Sí, mejor que Twin Peaks, pese a quien pese.
La 3ª temporada de Lost termina esta madrugada, y yo ya sé la mayoría de las cosas que van a pasar a golpe de vídeos promocionales e investigación de spoilers, pero es que, aunque me jorobe admitirlo, a mí Lost me quita el sueño (y eso que ya he soñado un par de veces con ella).
Además, tengo la terrible sensación de que el episodio de esta noche va a marcar un antes y un después en toda la trama que va a hacer que nos estemos devorando las uñas de pies y manos hasta el principio de la 4ª temporada, que no será hasta febrero de 2008.
Pero todo esto ya lo comentaré en el futuro, que esta serie merece una entrada propia en mi blog. Hasta que llegue ese momento, graciasnamaste, y buena suerte.
Por Dios, soy un enfermo.
Primavera, verano, otoño, invierno y... Primavera | Perdidos (3ª temporada)

No sabía que también te gustaba My name is Earl (leí antes el penúltimo post)
@Ferio: de las 4 de las que he hablado últimamente, es probable que sea la que menos me gusta, pero es ligera, es entretenida, y es considerablemente menos seria (a pesar de las moralejas) que las otras 3.
La culpa de todo es de una amiga mía que se pasa el día viendo series, y que de vez en cuando me pasa DVDs al grito de , y yo, que soy débil, al final me las trago enteras.