Tecniferio
Inland Empire
Año: 2007.
Director: David Lynch.
Reparto: Laura Dern, Jeremy Irons, Harry Dean Stanton, Justin Theroux, Julia Ormond, Scott Coffey, Laura Elena Harring.
Género: ni idea.
Calificación: insuficiente.
Sé que la verdad incomoda, más después de haber leído varias críticas sobre esta película por ahí, pero considero seriamente que todo el que haya visto esta película teniendo más o menos claro cómo iba a ser el asunto, es idiota (yo incluido). O eso, o necesita aumentar su dosis de Haloperidol y quizá buscarse nuevos amigos. O simplemente buscar amigos reales.
La trama de la película gira... Hmmm... Hmmm... A ver, voy a volver a intentarlo: la trama de esta película gira... Ehm... ¡Ya lo tengo! La trama de esta película gira alrededor de ti hasta que estás tan jorobadamente mareado que ya te da igual haber pagado una pasta por sentarte en una estrecha butaca y lo único que pides es clemencia y que el Señor de las Huestes adelante el reloj o la hora en la que te pondrás en Su Presencia.
Y es que es imposible que nadie permanezca impasible en ademán ante esta lluvia de obras cortas de teatro surrealista, hilvanadas con una supuesta historia de amores infieles cuyo hilo se rompe a los 30 minutos de empezar la proyección. Es como una exposición sobre drogas en vídeo, cogiendo las peores características del cine Dogma y metiéndotelas a presión en la sesera, junto con una ración de surrealismo digno de gente con ensaimadas en la cabeza (y es que algunos ven genios donde yo sólo veo locos, o viceversa).
La verdad es que no tengo claro qué más decir de esta película. Que no me gustó. Que dejé de entenderla al poco de apagar las luces. Que mucha gente huyó de la sala durante las absurdas 3 horas de metraje para tomarse algo en el Starbucks Coffee. Que yo aguanté estoicamente hasta el final y salí con un cabreo de agárrate y no te menees, pero distinto al que me produjo la película Babel. Y que, una vez más, si esto es Arte, prefiero seguir dedicándome a las Ciencias y a la Literatura.
Por piedad, que alguien le corte las manos a Lynch. Su poder mental personal es el de acabar con la paciencia de toda la gente que acude a ver sus últimas producciones, y que luego, encima, se pasen días intentando comprender una trama que jamás existió.
Música mezclada gratis.
Gabinete de sadomasoquismo.
¿Dónde surge el terrorismo?
¿A que no entienden nada desde hace unas líneas? Pues eso.

Cheese is made from milk!
http://www.youtube.com/watch?v=Ut6zdE8qWj0
@Ferio: ya conocía el vídeo. Un encuentro tan surrealista (manque preparado) como Mr. Lynch.