Tecniferio
Memoria del Holocausto y protección de datos
Hacía ya tiempo que no teníamos ninguna celebración de ésas que tanto parecen gustar a nuestros Líderes (que Dios les guarde donde nadie les vea), así que aprovecho este ocupado domingo para perder mi tiempo y relatarles mi parecer sobre las que se celebran/han celebrado este fin de semana, que no son 1 ni 2, sino hasta 3, aunque va por poblaciones.
Sin ir más lejos, ayer fue el Día Oficial de la Memoria del Holocausto y para la Prevención de Crímenes contra la Humanidad, ampuloso nombre donde los haya, y con el que el Gobierno, conchabadete con los Sabios de Sión y unos cuantos Illuminati y Bilderberg europeos, nos quiere hacer creer que hemos aprendido de las lecciones históricas.
Ojo, que no es esto una crítica al Gobierno, que los hemos tenido mucho peores en estas lides. Lo que sí quiero criticar abiertamente es la aparente incapacidad del género humano para aprender de sus repetidos tropiezos con piedras a lo largo de nuestra Historia. Parece que nos rendimos, impertérritos, a la efectividad de la Publicidad, y en cuanto nos cuelgan unos cuantos carteles diciendo quién es el Enemigo (¿Eurasia? ¿Oceanía?), allá que vamos todos cual lemmings lanzándose al Abismo porque no seleccionamos a tiempo a uno de ellos con el F6.
Y que conste en acta que no soy antisemita, aunque demuestro abiertas animadversiones contra el actual Estado terrorista de Israel. Sus lamentables acciones contra Palestina y sus ciudadanos, que por otro lado también son para darles de comer aparte, son ejemplo de cómo la extinción a la que vamos encaminados no es más que Justicia Divina, que no Duradera.
Por eso, en una posición similar a la mía, aunque diferente en aspectos importantes, nos encontramos con la alcaldesa socialista de Cienpozuelos, que decidió cambiar la celebración a otra un poco distinta, llamándola Día de Conmemoración del Genocidio Palestino. La verdad es que a mí me dan un poco igual todos estos actos, porque están completamente vacíos de contenido y sólo sirven para hacer como que están comprometidos con algo (como con la SGAE, la corrupción urbanística o la subida del Euribor), pero a muchos se les ha visto el plumero con el tema, y no han tardado en surgir comunicados en contra, de los que destacaría especialmente el de Víctor Harel, que viene a decir algo así como me baso en una serie de contenidos vacíos que acabo de encontrar en Google y le acuso de insultarme a mí y a mi país porque cuando yo mato es bueno, pero cuando ellos lo hacen es terrorismo islámico
. Acabáramos. Este señor, al que yo mismo he visto en la televisión pública defendiendo la creación del muro de separación entre Israel y Palestina, y cagándose en Moratinos por poner en su sitio a algún amiguete, tiene una viga en el ojo que no sé ni cómo cierra el párpado.
En otro orden de cosas menos agrio, hoy se celebra el Día Europeo de Protección de Datos, de tanta utilidad como una ración de conejo al ajonjolí. Lo único que he sacado en claro de la información que he leído (y no es porque sea tonto, es que es escasa y banal) es que el 60% de los europeos no ejercen sus derechos de rectificación o cancelación de los datos porque no saben que pueden hacerlo. Claro que si nadie les informa, y a cambio celebran un Día Europeo... Como que no es lo mismo.
Yo, por mi parte, como soy un tío extremadamente inteligente y carismático, hace tiempo que visité la antigua sede de la AEPD porque estaba harto de que me enviaran publicidad de seguros de coche (cosa que no tengo) entre otras lindezas. Total, que tampoco pudieron hacer mucho por mí, sinceramente, aparte de recomendarme que me apuntase en las Listas Robinson, que es un servicio gratuito cuya finalidad es reducir hasta en un 90% la cantidad de correo nominal que te llega al buzón. Y una maravilla, oiga, porque desde que pasó el tiempo prudencial de procesado de mis datos, no he vuelto a recibir basura en el buzón físico. Bueno, sí, pero de la que he pedido yo expresamente.
Otra opción muy interesante y que también uso habitualmente es la de escribir una carta certificada a la dirección que suele venir en la letra pequeña de los contratos de cualquier tipo, en la que te explican a quién te tienes que dirigir para que borren tus datos de sus registros. Lo he hecho ya con varios bancos, y ahora todo lo que hacen con mis datos lo usan en su propio favor, pero sin mandarme publicidad. Animalicos...
Pero el caso más interesante, sin duda, para cualquier joven del siglo XXI, es el de apostatar de la Iglesia Católica. También es un ejercicio del derecho de cancelación de datos personales, y como tal, es amparado completamente por la Ley. Lo que pasa es que éstos, como bien saben Vds., son un poco agarrados para todo, incluso para los datos, y a veces hay que apretarles un poquitín las tuercas. De hecho, veo tantos problemas y complicaciones últimamente que empiezo a pensar que, cuando yo me salí de tan egregia institución, en realidad me tomaron el pelo y sigo ahí dentro sin saberlo. Un día de estos lo comprobaré, a ver si me tengo que cagar en... Bueno, Vds. ya saben en Quién sería apropiado en este caso.
Sea como sea, si es su deseo abandonar la Iglesia, les recomiendo el medio aportado por Pepe Rodríguez. Mano de santo, seguro.

Ahora que dices que los ciudadanos desconocen la desactivación por defecto del derecho de protección de datos, recuerdo que me comentaron que en la caja tonta anunciaron que los estudiantes no solicitamos las becas. ¿Cómo vas a solicitar una beca que no sabes que existe? Las trampas de la administración empiezan por someterte a un ejercicio de busca y captura de la información. Una vez se ha descubierto que en realidad existen y no son la zanahoria que hace que el burro ande, uno se ve desalentado por la superación de la segunda fosa abisal: el papeleo; requisitos, documentos, convocatorias, etc…
Si superas las pruebas de rastreo y resistencia puedes alcanzar, por ejemplo, una beca de investigación de menos de 1000 euros (info en El País semanal de la semana pasada). Y me dicen mis amigos que hay intrigas departamentales para hacerse con ellas porque sólo puede haber una por profesor autorizado.
Mientras nos peguemos entre nosotros por la zanahoria y no molestemos al carretero todo seguirá igual.
(Esto es aplicable a tantos otros ámbitos en los que nosotros, feos y desgraciados, apuntamos en la dirección equivocada).
@Ferio: todo esto es consecuencia del uso absurdo de la publicidad. En las universidades sólo veo anuncios de alcohol y tetas, pero pocos tablones con cosas actualizadas o útiles. Sin ir más lejos, en la Facultad de Psicología de la UCM tienen colgados los horarios de asignaturas del año pasado y hace 2 cursos, pero no del actual. Vivir para ver.
¿No tenéis un Boletín Oficial de la Universidad o algo así donde se vean esas cosas? Yo qué sé: oferta de becas, ingresos de nuevos profesores/investigadores, asignación de presupuestos...
¿Presupuestos? Jajaja
Los boletines de becas del estado, comunidad y universidad están en las páginas web oficiales enterrados bajo un montón de enlaces a documentos oficiales.
Ese tipo de datos no se facilitan al alumnado salvo si están en Junta de Facultad (trabajo de entrega que no tiene mucha recompensa), y ya sabemos que con una subvención de 25 euros las asociaciones tampoco funcionan. Además, el que las asociaciones hagan panfletos informativos no llega tan bien al gran público como una buena publicidad estatal con dos tetas.
Para que te hagas una idea, no envían correos informativo a los alumnos más que del campus de empresas para orientación laboral o becas erasmus-séneca (ideario proconvergente) del resto : cero.
Un gesto sin muchos seguidores es el del rector de la facultad de filosofía, quien renunciando a su coche oficial y chófer particular proporciona una tarjeta de fotocopias de 10 euros todos los años a los alumnos matriculados en su licenciatura. ¿Eso te da una idea de la pasta que puede haber de por medio, verdad?
@Ferio: pues me parece muy mal que no exista un boletín central de acceso libre en el que todo quede desglosado y limpito. Vamos, que podrían seguir haciendo trampas si quisieran, pero al menos publicándolas. Me parece una vergüenza, aunque claro, viendo lo que dices de Filosofía... Joder, si es que son todo negocios, lo que no sé es quién va a estar preparado para seguir con ellos en el futuro, si no educan a nadie ni para eso...
¿“El actual Estado terrorista de Israel”? Me sorprende que alguien de tu categoría intelectual califique así al único país democrático de su entorno. ¿Te parecen estados pacíficos o democráticos Siria o Egipto, por ejemplo? Los árabes con ciudadanía israelí tienen más libertad, tanto individual como colectiva, en “el actual Estado terrorista de Israel” que en la inmensa mayoría de países musulmanes (libertad de prensa, de reunión, representación política…). Los israelíes quieren la paz con sus vecinos árabes, tanto con los de dentro de su país (que son simplemente árabes, ya el pueblo palestino es una mera invención, solamente hace falta saber un poquito de historia) como con los de fuera. Los dirigentes árabes, en cambio, educan a sus súbditos en la cultura del odio hacia los judíos y los occidentales, los fanatizan para que su único propósito en la vida sea la destrucción del Estado de Israel primero, y todo el mundo occidental después. Si hay que tomar partido por alguien, me pongo al lado de los israelíes que, por otra parte, es la única manera decente de estar también a favor de los “palestinos”.
@Ferio: bueno, me pasan algunas cosas puntuales con tu argumentación, más por cuestión de gustos que de otra cosa, todo sea dicho:
Por cierto, de apóstata a apóstata: ¿Te has leído “Mentiras fundamentales de la Iglesia Católica”, de Pepe Rodríguez? ¡Si no lo has hecho, te lo recomiendo!
@Ferio: la verdad es que no, conozco la figura de este señor desde hace bien poco. Me lo apunto, que ya voy teniendo menos cosas que leer.