Tecniferio
Orgasmo global
Es increíble la repercusión que ha tenido en Internet el dichoso Día del Orgasmo Global. Se trata de una iniciativa que parte de 2 activistas por la Paz Mundial, que pretenden enviar durante toda la jornada de hoy una serie de buenas vibraciones alrededor del globo, usando como catalizador el orgasmo para amplificar nuestros bondadosos deseos. Sí, lo sé, qué paranoia.
Pero el asunto no termina ahí: resulta que en la Universidad de Princeton hay un proyecto llamado Conciencia Global que mide las correlaciones entre generadores de números aleatorios y que, por lo visto, parece verse influido por eventos importantes como el 11-S y similares, y que se espera que se altere a lo largo del día de hoy por culpa de esta iniciativa. Esto es digno de las teorías de Perdidos...
Yo, mente racional y escéptica con este tipo de llamamientos, pienso que la Paz Mundial empezará el día que se respeten en todas partes los Derechos Humanos, y no el que se pongan en práctica las cosas aprendidas con la Valentina de Guido Crepax o con cualquier obra de Milo Manara. Mientras el mundo esté gobernado por gente parecida al personaje de Robert Knepper en Prison Break, ya podemos hacer mucho el amor, que no llegaremos a ninguna parte.
Si aún así Vd. está ansioso por probar si puede evitar una guerra, practique con su pareja y acuda luego, como fin de fiesta, al concierto de esta noche de Nora Keyes (6 € en taquilla). Otros tenemos planes menos halagüeños, y hasta que eso no mejore, tampoco será posible la Paz Mundial.

Nunca habrá paz, es contrario a la genética.
@Ferio: eso lo defendía yo hace mucho tiempo, pero ahora creo que el factor más importante es cognitivo y educacional; la genética es lo que nos servirá para hacer que, a partir de un momento de masa crítica, los humanos nazcan si las molestas extremidades que les permiten blandir armas.
Veo que apoyas el immob… XD
@Ferio: ahora mismo lo único que apoyo es que se vaya mi familia de mi casa; me fui hace 7 horas confiando en que no estuvieran a mi regreso, ¡y aquí siguen! Mierda de fiestas...