Tecniferio
El beneficio es lo que cuenta

Autor: Noam Chomsky.
Género: ensayo.
Dejen de preguntarse cómo yo, un socialdemócrata (o algo similar) que se permite hablar sobre el Día de la Tolerancia hacia la Princesa Letizia o la violencia hacia los hijos, nunca había hablado sobre Chomsky. La respuesta es que, sencillamente, no había leído nada suyo aún. Pero ya lo hice, y puedo hablarles de ello libremente, aunque no quizá tan bien como cabría esperar. Es consecuencia de lo que probablemente hayan oído alguna vez en la televisión, y que se llama tener criterio.
Puede que fuera porque no se trata de su libro más sonado (no lo sé, sólo pergeño), o quzá porque, en realidad, no es más que una colección de conferencias inconexas entre sí. ¡No lo sé! Pero el resultado fue que este librillo me dejó completamente frío, a pesar de tratar los temas socio-políticos internacionales desde una óptica conspiranoica de ésas que tanto me gustan. Pero ni con ésas.
Quiero achacar el fallo a la traducción, aunque es probable que no sea su culpa. O puede que la selección no fuera acertada, pero cuando se tienen determinados intereses globales, veo probable que no sea eso, aunque sí un punto a tener en cuenta.
No. El verdadero fallo de este libro, como lo encuentro en muchos otros ensayos versados en los mismos temas, es que no son, en general, más que colecciones de datos aprendidos mediante reglas mnemotécnicas, que quizá para un analista tengan mucho sentido todos juntos, pero que a mí me agobian y no me dicen nada. Si lo que quiero es ver numeritos y tablas, me compro un juego de rol de hace 20 años.
Y eso que los temas tratados son muy interesantes, no se lo voy a negar: manipulación de los medios, entidades empresariales antidemocráticas que van de demócratas, neoliberalismo/neoconservadurismo... En defiitiva, mi bienamado Nuevo Orden Mundial, pero sin el romanticismo de las trinacrias y los mandiles mal entendidos. Una pena, por otra parte, porque entonces lo hubiera devorado. Pero así no hay forma.
En definitiva, que creo que el fallo de este libro es, sencillamente, que no se deja leer porque le falta estilo. Me vienen a la mente las obras científicas de Stephen Hawking, que tratan temas que un profano no podría entender a través de un libro de texto, pero que están escritas de una forma tan amena que el tema no se atraganta. Quizá si Chomsky aprendiera algo de Hawking en el estilo, otro gallo nos cantaría.
O de mí. Sí, mejor que aprenda de mí.

Del tan nombrado Noam Chomsky no he leído nada pero tengo apuntados dos libros para cuando finalmente me decida, recomendados en su momento. Son: “Ilusiones necesarias” y “Actos de agresión”. Espero que no sean recopilaciones de conferencias.
@Ferio: yo también lo espero, porque te vas a aburrir un poco si no.
Pues mira que Chomsky es profesor de lingüística. ¡Ya podría hacer ensayos más amenos!
No he leído nada de él, pero todo a su tiempo, es un personaje que está en boca de todos y que tarde o temprano tendré que echarle una ojeada. Aunque de sus títulos me llamen más la atención otros como “El miedo a la democracia” o “La segunda Guerra Fría”.
@Ferio: ser un experto en un tema no es sinónimo de calidad, mira la RAE si no.
Yo tenía curiosidad porque parecía ser un experto en estas cosas, pero es demasiado experto para mi joven cabecita, me temo.
Creo que de este libro se pueden extraer muchas pautas de cómo se estructura el neoliberalismo desde el XIX a nuestros días o de cuáles son sus incongruencias e injusticias. Otra cosa es que “la forma” o la magnitud de la obra haga que se terminen difuminando las ideas. Los ensayos suelen necesitar para tal fin de unos epílogos a modo de conclusiones. Si este no los tiene es una lástima. Como yo estoy acostumbrada a tomar notas, no me hace falta ;P
No es por desmerecer, sino por contrarrestar dichas informaciones erróneas del gurú tecniferio sobre el valor del libro, que tengo que decir que:
http://proletariobohemio.blogspot.com/2006/09/el-beneficio-es-lo-que-cuenta.html
@Ferio: no niego que los contenidos sean ricos, pero no es fácil aprovecharlos si no te los sirven con un poco más de gracia. De todas maneras, yo he empezado a tomar notas de los libros posteriormente a eso, confío en que hacerlo me sirva para entender algunas materias mejor.