Tecniferio

Una breve historia de casi todo

2006-11-06 18:55

Una breve historia de casi todo

Autor: Bill Bryson.
Género: ensayo.
Puntuación: sobresaliente.

Una breve historia de casi todo es el libro que fui alternando con El Palacio de la Luna para compensar la lentitud de determinados pasajes de este último. Se trata de un ensayo, o más bien de varios, sobre diversos campos científicos, pero tratado de forma no excesivamente rigurosa para acercarlo un poco más al gran público.

Como obra divulgativa, el libro vale su peso en oro, ya seas de Ciencias o Letras, porque los primeros solemos olvidar lo que no compete a nuestras áreas de interés, y los segundos pueden usarlo como introducción a todo aquello que probablemente perdieron durante su educación formal. Sin embargo, en otros ámbitos un poco más heterodoxos es donde el libro difiere (para mejor) de otros textos similares: te presenta a las personas que hubo tras los descubrimientos de una forma bastante familiar, explicándote las múltiples relaciones que tuvieron entre ellos y, por otra parte, te explica para qué han servido todos esos descubrimientos a los que casi nunca prestamos atención y que, sin embargo, han resultado de gran trascendencia.

Sin duda, entre todos los autores desarrollados, mi preferido es Darwin, ya que soy un ferviente fanático de la teoría de la Evolución. Probablemente sea éste uno de los casos más equivocados en cuanto a conocimiento general de los que podamos percatarnos, ya que el amigo Charles jamás habló de evolución, y quitando unas cuantos pequeños grandes apuntes sobre el tema, dedicó su vida al estudio de la siempre interesante lombriz de tierra.

La otra faceta que también me gustaría resaltar de este libro es su catastrofismo. No sé si el autor es estadounidense, pero creo que no lo dudo mucho tras leer el libro: que si todos moriremos en una nueva Edad de Hielo que es inminente estadísticamente, que si jamás podremos predecir con exactitud cuándo llegará el terremoto que habrá de tragarnos, que si las posibilidades de que un meteorito mate a las 3/4 partes de los seres vivos del planeta son inmensas (amén de difícilmente previsibles), que nunca se sabe cuándo va a explotar el volcán que hay bajo tus pies... ¡Ríete tú de las guerras y la política internacional!

Ya para terminar, el único punto negro que le encuentro al asunto (que no al libro, que me ha parecido magnífico) es que, como pude comprobar tras visitar el Museo de Ciencias Príncipe Felipe en Valencia, cuando subes la ciencia mucho de nivel para que la gente se entere mejor, hay una frontera difícilmente discernible que, una vez traspasada, no permite que los árboles dejen ver el bosque. Me explico: en dicho museo, las explicaciones científicas reales quedaban completamente eclipsadas por parábolas, perífrasis y metáforas que, más que explicar, te acababan convenciendo de que los átomos son huevos en realidad, y que Dios jugó realmente a los dados (por no hablar del espectáculo que tenían a ritmo de la Macarena para explicar el sistema locomotor); recuerdo a mucha gente mucho más interesada en jugar absolutamente con todo para poder contarlo al día siguiente en la oficina que en aprender en qué consistían realmente los experimentos que estaban llevando a cabo, y eso, en mi opinión, puede llegar a desnaturalizar el conocimiento a la larga. Como si nos hiciera falta más ayuda... Es por ello por lo que hay que tener un pequeño cuidado a la hora de leer este tipo de obras, para poder separar el grano de la paja y quedarnos con lo que realmente importa. Si otros no lo hubieran hecho antes, es probable que ahora no pudiéramos leer este libro.

  1. Sansara  2006-11-07 00:27  Enlace a este comentario

    Pssst…

    http://www.lume.org/weblog/library/bill-bryson/una-breve-historia-de-casi-todo/

    xDDDDD

    (y ya me he añadido el de paul auster a la lista, que ese no me lo he leído y ando con ganas :D)

    @Ferio: no me llegó el aviso de este comentario, ¡me lo han tenido que decir! Maldito PHP, ¿por qué no hacen los CMS con J2EE como la gente normal? Cough, cough.
    Ya veo que a ti también te gustó el libro, remirándolo estos días he recordado otro de mis pasajes favoritos, el que versa sobre aquel enemigo de Darwin que se dedicaba a cortar cabezas de cadáveres para estudiarlas, y que una vez perdió una dentro de una casa. Ah, la Ciencia...
    Ya me contarás qué tal el de Auster, la gente parece tener opiniones encontradas sobre sus libros. Yo seguiré con él de aquí a un tiempo, ahora tengo muchas cosas menores que degustar.

  2. el_desertor  2006-11-08 08:45  Enlace a este comentario

    Antes de nada, me gusta el nuevo formato, mas criptico y menos “gótico” pero visualmente más claro.
    El tema se las trae, sobre todo lo último que dices, es un problema serio el sindrome “erase una vez…” de los libros de divulgación, sobre todo a gente sin ninguna formación científica que como bien dices, de tanto masticarle y meformosearle las cosas al final no entienden nada, con la salvedad que creen entenderlo. A mi tambien me llaman la atención los museos de ciencias “interactivos” en los que al final los niños solo juegan y no aprenden, quiero pensar que en el fondo el objeto de dichos museos es que el niño que quiera aprender lo haga, y el que no… que no de mucho la paliza.
    Un saludo

    @Ferio: gracias, la verdad es que el otro formato se me hacía excesivamente recargado; además, se inspiró en el de otro sitio que, fíjate tú cómo es la vida, no tengo mucha intención de mirar de ahora en adelante. Es una ruptura con el régimen anterior, como dijeron las fuerzas políticas que firmaron la Prostitución del '78.
    Yo apoyo el uso de metáforas en la enseñanza, siempre y cuando se queden ahí, en metáforas, y realmente se aprenda el concepto que está detrás. Pero cuando los árboles impiden ver el bosque, entonces tenemos un problema. En el nombrado museo de Valencia, el asunto era terrible: el pabellón más grade era el dedicado a Ciencias del Deporte, la eclosión de los huevos era escondida tras un personaje antropomorfizado que no explicaba nada (pero que era cruel y sentenciaba que la vida son dos días), y el aparato locomotor se explicaba con esqueletos bailando la Macarena y bombonas de butano para levantar del suelo, tras las que había largas colas de macoquis. Un desastre de la pedagogía, y un desastre para nosotros, que toda esa gente nos tiene que pagar la pensión.

  3. el_desertor  2006-11-08 17:31  Enlace a este comentario

    ¿Pagar la pensión?...si solo fuese eso… y cambiarnos los pañales… y diagnosticarnos alzheimer… y enseñar a nuestros nietos (si llegamos a eso)... Me dan escalofrios.

    @Ferio: mejor no pensarlo, que es causa de amargura...

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