Tecniferio
300

Acabo de terminar ahora mismo de leer 300, la obra de Frank Miller que supuso su separación temporal de Sin City para adentrarse en los recovecos de la Historia, abandonando un poco su guión arquetípico de chico malo (o más bien mal entendido) que conoce a chica en apuros, etc. Esta vez, el bueno de Miller nos lleva de la mano hasta la Batalla de las Termópilas, en la que 300 soldados espartanos, junto con miles de guerreros novatos de otras partes de Grecia, combate contra el Rey Jerjes de Persia para levantarse contra su invasión del imperio helenístico.
La verdad es que no tenía intención de leerme hoy el tebeo, porque he llegado a casa con otra idea en mente, pero le he visto ahí, tan solo, que no he podido evitar hacerle un mimo, y al final ha pasado lo que ha pasado: que cuando haces pop... Quizá haya sido el dibujo, que gana muchísimo, en mi humilde opinión, con el color que nunca vi en la Ciudad del Pecado (aunque supongo que eso es parte de su encanto), pero considero que la palabra final la ha tenido el guión. Y fíjense ustedes que yo nunca he sido un fanático de la Historia real, y que quizá pudiera decirles algunas cosas sobre ciencias puras o literatura, pero sobre eso que llaman ciencias sociales más bien poco, porque nunca me gustaron. Sin embargo, creo que a partir de ahora no podré olvidar, al menos, un par de datos sobre la Batalla de las Termópilas, porque lo que se aprende con gusto no se olvida.
La cuestión es que me agrada mucho la forma de narración de Miller en esta serie, a golpe de flashbacks al principio para pasar hacia el final a proyectar esperanzas en el futuro. También me ha gustado especialmente el personaje de Leónidas, uno de esos héroes épicos de discurso afilado (aunque demasiado plástico a veces) y moral bien asentada, aunque implique la pérdida de vidas. ¡Ah! El traidor deforme también ha sido de mi agrado, pero porque empatizo bastante bien con este tipo de personajes, ya que en esta narración en particular es un personaje bastante flojo.
En definitiva, uno de esos tebeos que, por mucho que me guste Alan Moore, yo me compraría antes que una de las obras flojas de este último (el que he leído me lo han prestado). Ahora sólo queda ver qué pasa con la película; a nivel estético tiene un aspecto impecable, y la trama parece ser bastante ajustada al tebeo, pero el guión (entendido como las líneas de los personajes) queda un poco deslucido con tanto kill y tanto die. Aunque claro, a pesar de ello acabaré yendo a verla, porque dada la sequía actual de buenas películas, no le podemos hacer ascos a nada de lo que nos llegue y que sea de nuestro más mínimo agrado. Tiempo para quejarnos ya lo tendremos luego.

Die die kill die kill die. Tonight they die, we kill and they die.
Jejejejej, menuda arenga
@Ferio: me temo que va a ser una de esas películas de acción y de efectos especiales, bajo la etiqueta de cine histórico.