Tecniferio
Programador
Llego con un retraso de un par de jornadas para hablar del Día del Programador. Como podrán leer todos los que sigan el enlace, tan insigne día se celebra el 256º de cada año, que es el 13 de septiembre en los no bisiestos, y el 14 en los que sí lo son.
¿Y qué es un programador?, me preguntas con amor. Pues bien, voy a dar mi opinión sobre el tema, y que nadie me malinterprete diciendo que guardo cierto rencor hacia tal institución u otra por culpa de los baches en mi carrera.
Un programador es alguien con la capacidad de programar, y punto. Después de dejaros acongojados con mi aplastante lógica, me permitiréis un par de explicaciones:
- Un programador no es siempre alguien que ha cursado y superado enseñanzas medias o superiores de Informática. Las capacidades de cada persona en este ámbito son exclusivas e inherentes a cada uno, y además ya sabemos todos que lo que no se usa, se atrofia. Conozco licenciados en Ingeniería Informática que no tienen ni puñetera idea de programación, pero que han encontrado huecos en la industria como encargados de tiendas de hardware o comerciales en empresas del sector. Son informáticos: sí (o eso dicen); son programadores: generalmente no.
- Un programador no es alguien que sabe poner 4 líneas de código seguidas en un lenguaje determinado para obtener una finalidad; es decir, si tu hijo de 1 año dice caca, entiendes el mensaje, pero no es tan efectivo como decir Padre, acabo de defecarme encima a causa de un mal control de mis esfínteres y falta de educación social, debidos, indudablemente, a mi tierna edad y escaso apego a los valores establecidos. Para programar, aparte de saberte defender en unos cuantos lenguajes (que viene a ser como el que aprende idiomas), hay que saber algoritmia, diseño de patrones, y unas cuantas disciplinas más que amueblen nuestra cabecita. Por desgracia, qué poco se practica esto. Y es que muchos saben hablar, pero pocos orar o escribir en condiciones.
Yo, por mi parte, soy un programador mediocre. En el colegio di 3 años de BASIC que me granjearon buenas notas y me hicieron aprender, intuitivamente, un poco de algoritmia; al llegar a mi 2º año de universidad (cursando Telecomunicaciones), aprendí algoritmia un poco más avanzada, fundamentos de C y C++ (pero tampoco nada serio), CUPL (basado en C y específico para ingeniería eléctrica), VHDL (lenguaje orientado a objetos para diseño eléctrico), y Mathlab (lenguaje matemático); más tarde, tras dejar la carrera por aburrimiento, hice un curso europeo de programación en el que aprendí Visual BASIC, ASP.Net, y Java, mucho Java (tanto JDK como J2EE); y finalmente, he aprendido algo de PHP por mi cuenta, aunque tampoco excesivo.
¿Y de qué me sirvió todo esto? Trabajé durante 3 meses para el Grupo Santander, subcontratado por una subcontrata (puñeteras consultoras), haciendo un portal en J2EE usando un framework terrible y que no nos gustaba nada a nadie, currando de sol a sol, y cobrando una auténtica miseria (12000 €/año - retenciones; la gente titulada, 14000).
Y esto no es algo tan raro, por desgracia. En la mayoría de empresas sabes cuándo entras, pero no cuándo sales. Conozco gente que se queda a dormir en su trabajo para poder terminar los proyectos que les encargan, dado que cuesta menos explotar a un trabajador a golpe de promesas y expectativas, que contratar a dos.
Y digo yo: ¿entonces qué se celebra el Día del Programador? Desde luego, no las condiciones de trabajo, eso es seguro (a no ser que trabajes para Google, Yahoo! o Microsoft, que tienden a tratar mejor a sus empleados). Tampoco quiero creer que sea una celebración exlusiva de programadores de software libre (de lo cual hablaremos más mañana), que suelen estar más contentos con sus proyectos. Entonces, ¿qué nos queda?
Lo único que se me ocurre es, por analogía con mi reciente viaje a Portugal, una especie de orgullo ciego. Portugal es un país pobre y que no tiene mucho aspecto de ir a levantar cabeza, pero empapelan sus casas y calles con banderas de su país y de las antiguas colonias (Brasil, Angola...), como para decir Hubo un tiempo en que fuimos grandes; supongo que a los programadores, en general, nos/les pasará más o menos lo mismo: hubo un tiempo en que fueron grandes, pero hoy por hoy...
Desde aquí me gustaría aprovechar para reivindicar trabajos de programación dignos; comprendo que si encuentras un programador licenciado, le pagues más que a uno diplomado, y más a éste que a uno de FP, y más a éste que a uno sin nada oficial, pero eso no quiere decir que le tengas que pagar una miseria, porque no deja de ser un trabajador cualificado. Y si ya de paso hablamos de semanas de 35 horas con jornada intensiva, mejor que mejor. Cuando todo eso se cumpla, será el Día del Programador. Mientras tanto, la verdad es que a veces no le veo mucha dignidad al asunto.
La Isla del Fin del Mundo | Preservación de la capa de ozono y libertad de software

muy bueno tu articulo, realmente me identifico con tu opinion. Saludos
@Ferio: vaya, muchas gracias. La verdad es que el mercado de la programación está fatal, pero poca gente habla de ello en estos término. Me alegro mucho de que te haya gustado. ¡Un saludo!