Tecniferio

Memorias del subsuelo

2006-04-20 00:39

Confieso que yo siempre he sido uno de esos que miran la mayoría de las cosas rusas con desdén o, en el mejor de los casos, con cinismo. Digamos que la Revolución Comunista ha terminado siendo un pufo considerable y sin fin aparente, y que los principales productos de exportación de aquella zona son las prostitutas y los mafiosos. Sin embargo, y contra todo pronóstico, acepté hace poco que me dejaran el que se ha convertido ya en mi segundo libro de un autor de aquel disgregado país (el primero fue Poema Pedagógico, de A. Makarenko, hará unos 16 años), y he de admitir que esta vez han acertado, y este libro ha entrado por la puerta grande en mi vida.

Memorias del subsuelo, de Dostoievski, viene a ser una novela precursora y, a la vez, antagonista de ese grandísimo, inmenso libro que es El Guardián entre el Centeno de Salinger, solo que en vez del desencantado Holden Caulfield, en el libro de Dostoievski las palabras (y la bilis) salen de la boca de un ex-funcionario del complicado sistema administrativo que Pedro I copiara de países más avanzados de la época.

Además, fíjense ustedes, la sensación que se te queda al terminar este libro es la misma que cuando terminas el de Salinger: como si no estuviera acabado y necesitaras mucho más. Salinger jamás volvió a alcanzar semejantes cotas de perfección, siendo morralla revisionista la mayoría del resto de su obra (excepto el impecable cuento corto Un día perfecto para el pez plátano), y sobre Dostoievski no sé nada como para poder decir si todo lo demás que escribió alcanzaba las cotas de amargura de este libro. Una amargura, por otra parte, con la que tan bien nos identificamos algunos, y además estamos tan contentos.

Podría decir muchas cosas y extenderme en mi pedancia y mi conocimiento de la literatura universal, pero mejor voy a dejar que sea Dostoievski el que dé la puntilla a esta entrada, con el penúltimo párrafo de esta obra, que desde ya recomiendo a cualquiera que alguna vez se haya sentido solo, incomprendido y dolido y que, en vez de remediarlo, haya buscado ciega e ilógica venganza:

Permítanme, señores, pero no me estoy disculpando con esta generalización. Respecto a mí, he de decir que he llevado hasta el último extremo aquello que ustedes no se han atrevido a llevar ni a mitad del camino, y por si fuera poco, toman por cordura su propia cobardía y se tranquilizan engañándose a sí mismos. ¡Hasta posíblemente resulte que esté yo más vivo que todos ustedes! ¡Vayan con más cuidado! ¡Ni siquiera sabemos en qué consisten las cosas vivas, ni qué es lo vivo, ni qué nombre tiene! ¡Déjenos solos y sin libros, y al momento nos extraviaremos, nos perderemos, no sabremos qué hacer, ni dónde dirigirnos, qué amar y qué odiar, qué respetar y qué despreciar! Nos pesa ser hombres, hombres auténticos, de carne y hueso. Nos avergonzamos de ello, lo tomamos por algo deshonroso y nos esforzamos en convertirnos en una nueva especie de seres omnihumanos. Hemos nacido muertos y hace tiempo que ya no procedemos de padres vivos, cosa que nos agrada cada vez más. Le estamos cogiendo gusto. Pronto inventaremos la forma de nacer de las ideas. Pero por ahora basta; no quiero escribir más desde el Subsuelo.

Sublime, simple y llanamente.

  1. Lhazaros  2006-04-20 01:24  Enlace a este comentario

    Yo ahora mismo me estoy leyendo Los demonios de Dostoievski y cuando acabe tengo en la mesita Crimen y castigo. De momento pos lo poco que llevo me está agradando mucho, no imaginaba que algo procedente de Rusia iba a gustarme.

    El problema es que la inmensidad de trabajos que tengo hace que tarde mucho en seguir y centrarme en la lectura….espero que pronto pueda disfrutar del libro con paz.

    Ya te diré que tal estos libros si no los has leído aún!

    @Ferio: sí, recuerdo haber leído en tu LJ que también andabas enzarzado con Dostoievski. Yo tampoco pensé que pudiera gustarme tanto algo ruso, que con el tiempo les he ido cogiendo manía, pero mira...
    Por el momento tengo otras cosas que leer, que me pongo a comprar libros y no paro, pero veo probable que revisite al autor en el futuro, me ha dejado buen sabor de boca.

  2. Kali  2006-04-20 02:02  Enlace a este comentario

    Gran novela la que ha elegido usted para comentar. La mayoría de personajes del Sr. Dostoievski (por lo que he leído y lo que me han dicho otros) se definen también por ese amargor y desconsuelo aderezado con unas pizcas de sana rabia.

    Los listillos de las introducciones, prólogos , profesores de literatura, etc… lo cataloga como imagen cúlmen del looser number 1 y me parece una gran chorrada. Yo digo que, sencillamente, exterioriza la sensación predominante en las mentes sensibles e insatisfechas: insatisfacción y diría también autodestrucción que no tienen por qué ni pretenden ser los sentimientos más elevados y envidiables. Recreémonos en la ciénaga.

    El ruso es un espíritu melancólico y muy singular; creo que le interesaría profundizar más en su producción.

    @Ferio: sí, en la infumable introducción de la edición de Cátedra dicen también que esa forma de ser es compartida por muchos otros personajes del autor, cuando vaya quitándome otras cosas que tengo que leer veo probable que lo compruebe.
    El problema que tienen este tipo de personajes es que una gran parte de la gente no va a sentirse identificada con ellos porque: o bien nunca se han sentido como ellos, o bien no les apetece pensar lo suficiente como para comprender que muchos otros pueden estar así.
    Y sobre rusos en los que recrearme, llevas meses hablándome de uno con el que todavía no he tenido el gusto. Lo dejo caer...

  3. Distress  2006-04-21 23:06  Enlace a este comentario

    Después de acabarme “Crimen y Castigo” tuve una buena rallada mental durante un par de semanitas y decidí darme un pequeño descanso de Dostoievski. No soy un profundo conocedor de la literatura rusa aunque tengo hechos los deberes. Sin embargo, no estaba muy al tanto de este libro que mencionas. Pero sabiendo que tenemos algunos gustos comunes en obras literarias más el “ejemplo” que has puesto… Convencido. En breve intentaré hacerme con un ejemplar.

    @Ferio: además se lee enseguida, son poco más de 100 páginas; la edición de Cátedra que me dejaron incluye un prólogo muy pedante en el que intentan justificar la situación social de la Rusia de aquel tiempo y cómo esto afectó al bueno de Fiodr, pero es una paja mental importante y que no aporta mucho, sinceramente. Quizá algún día le dé una oportunidad a Crimen y Castigo, pero por el momento tengo que ir haciendo algo con toda la ciencia-ficción y la conspiranoia que he comprado este año, que se me va acumulando.

  4. El_Marqués_Desastre  2006-08-25 17:50  Enlace a este comentario

    Bueno, me ha costado conseguir el librito de marras (misteriosamente no estaba disponible de primeras en ninguna librería de esta nuestra muy noble y culta ciudad castellana… ejem, ejem) pero… con tu entrada conseguiste que me entrara una curiosidad insaciable por tenerlo en las manos. Y desde luego, ha merecido la pena. Anoche mismo lo acabé. Y tienes toda la razón, cierras el libro y se te queda cara a medio camino entre gilipollas y el más puro desconcierto. No podía creer que no hubiera más. Y tenía también una sensación amarga dentro pero sin embargo me dormí sonriendo. Yo que sé. Lo que está claro es que es de “ESA CLASE DE LIBROS”. En fin, Ferio. No suelo dejarme aconsejar en cuestión de libros y cine, pero muchísimas gracias por la recomendación.

    @Ferio: me alegro de que te haya gustado; efectivamente, es de esa clase de libros.
    Todos los agradecimientos han de ser para Kali, fue ella la que me lo dejó y amenazó a punta de pistola si no me lo leía.

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